El intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, aseguró ayer que el Partido Socialista (PS) “tiene muchos nombres que pueden aspirar a la candidatura a gobernador de Santa Fe” en las elecciones de 2011.
Sin embargo, el intendente rosarino, quien ya ha dejado trascender su aspiración a suceder a Binner a partir del 10 de diciembre de 2011, subrayó ayer que “el socialismo tiene muchos nombres que pueden aspirar a la candidatura a gobernador de Santa Fe”.
Otro nombre que suena es el actual presidente del partido y senador nacional, Rubén Giustiniani, quien por el momento prefiere no hablar de candidaturas (ver aparte), más ocupado en resolver la interna partidaria con el sector filokirchnerista con asiento en la provincia de Buenos Aires.
La lista de postulantes del Frente Progresista tiene además a representantes de la Unión Cívica Radical, la otra pata de la alianza provincial, con el intendente de Santa Fe, Mario Barletta, en primer lugar.
Consenso. De todas maneras, en el socialismo dan por descontado que el candidato de esa fuerza saldrá de un “consenso” de los popes del partido sin llegar a una elección interna.
Voceros del PS aclararon que el candidato resultará del “consenso” de todos los dirigentes de la fuerza, y también de los partidos aliados que integran el Frente Progresista.
El debate por el sucesor de Binner está abierto ya que la Constitución de Santa Fe no admite la reelección del gobernador.
Continuidad. Binner aseguró días atrás que el candidato debe “salir del equipo de ministros” de su gabinete. “Nosotros tenemos que buscar la continuidad de nuestro plan de gobierno, que necesita al menos ocho años para consolidarse. Yo creo que (el candidato oficialista) tendría que salir del equipo de ministros de mi gestión. Cualquiera de ellos puede ser gobernador”, había manifestado Binner.
Romper el cerco. Lifschitz salió ayer a romper el corralito esbozado por el gobernador, al afirmar que el socialismo “tiene muchos nombres” capaces para ocupar ese cargo. No obstante, el intendente consideró “natural y previsible” la posición de Binner porque “cuando uno está en el gobierno pretende continuidad en el proyecto y en ciertas políticas de Estado”.
Lifschitz señaló, comprensivo, que “es lo mismo que yo hubiera pensado de la continuidad en la gestión en Rosario”, sin aclarar mucho más el punto.
“Formamos parte de un sector político, somos compañeros de trabajo y de militancia desde hace muchos años. Seguramente llegado el momento vamos a elegir la mejor alternativa y habrá que elegir la mejor fórmula para ganar en 2011”, remarcó.
Al ser consultado acerca de si se imagina una posible interna con Antonio Bonfatti, quien sería el bendecido por Binner para la sucesión en la provincia, el intendente expresó que “de ninguna manera”.
“Creo que dentro del gabinete hay candidatos y también los hay afuera. La política necesita renovación y dentro de la continuidad de las políticas de Estado se necesitan cambios de impronta”, evaluó.





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