El legislador Adrián Liendo hizo declaraciones en relación a la aprobación por parte de la Cámara Legislativa de los proyectos de reforma tributaria, entre los cuales se establece el incremento de la alícuota de Ingresos Brutos en un 1 % para la creación de un fondo especial de financiamiento del presupuesto de Salud, Educación y Seguridad.
Mientras se mantenga en estos niveles tan altos el gasto político para lo que sí hay plata todos los meses y después no hay insumos para los Hospitales o para concretar arreglos en las escuelas y los colegios, es inadmisible votar un aumento de impuestos”.
Liendo agregó que “Bajo estas condiciones, votar el aumento iba contra la voluntad popular. Acá se escuchó en un par de ocasiones a las cámaras empresarias, se reunió el Consejo Económico y Social, miembros de grupos empresarios y gremiales con algunos funcionarios, pero no se escuchó al vecino a los pequeños comerciantes.
Ese pequeño comerciante que tiene y atiende su negocio, es el que mejores planteos podía hacer sobre el proyecto de aumento impositivo. Y aun siendo ese comerciante el que podía dar su opinión y el que esperaba ser escuchado e interpretado en sus reclamos, fue, es y será el principal perjudicado de este incremento de Ingresos Brutos”.
Por último, el Legislador analizó que “Se dio toda una lucha de poder por más recursos utilizando argumentos falsos. Que el Estado no tenga recursos para la salud, la educación y la seguridad, es faltar a la verdad. Cuando hay falencias en algunas áreas, lo primero que debe buscarse es el destino del gasto, no sacarle más plata al que trabaja. Acá se hizo al revés. En lugar de ver por qué falta plata, se buscó la manera de recaudar más. Y en definitiva la plata que falta en algunas áreas podemos encontrarla en el gasto político que todos los meses alcanza sumas millonarias, con personal que no tiene siquiera tareas asignadas puntualmente.
Perfectamente con la mitad del personal de gabinete actualmente en funciones el Estado puede funcionar mejor, los hospitales tener insumos, las escuelas y los colegios no tendrían que esperar tanto tiempo para obras menores y los números cerrarían mucho más holgados para pagar obligaciones salariales y de seguridad social”.
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