La Secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos explicó el alcance del plan de trabajo que se desarrollará en ese espacio incluido en las remodelaciones que se realizan en lugares verdes de Pergamino.
Los trabajos
La idea es lograr un espacio con comodidades para la gente que espera los micros de corta y larga distancia pero también se pretende tener una plaza totalmente remozada: “Es necesario mejorar, hay que llevar a cabo obras complementarias a las que se concretarán ya que buscamos un acondicionamiento general del espacio”, dijo José Salauati, secretario de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, cuando anunció esta planificación y señaló que “es inminente que se oficialice el concurso de precios para la reformulación de este espacio público, una zona que es transitada por centenares de personas que se dirigen a los Tribunales recordando que esta dependencia judicial tiene una amplia jurisdicción que abarca otras localidades.
Vandalismo
El vandalismo urbano es una conducta que no es patrimonio de grupos reducidos sino que está ampliamente extendido en la población. La necesidad de construir una reja de protección en el monumento al general San Martín en la Plaza 25 de Mayo fue un proyecto que se expandió hacia otros lugares como el sitio en el que se emplaza la escultura que recuerda a Atahualpa Yupanqui.
Desde la Comuna informaron a su vez que a sólo un año de haber sido instalados, debieron reponer también parte de los cestos de basura de varias plazas de la ciudad porque fueron rotos o robados.
Hasta los carteles que se colocaron en el Paseo Ribereño como parte de la campaña que impulsa la Municipalidad para que los vecinos disfruten de este lugar, fueron víctimas del vandalismo, ya que autores desconocidos los mancharon.
Más allá de estos casos, cualquier recorrido por calles céntricas o periféricas permite comprobar el abuso generalizado y muchas veces destructor que se hace del espacio público. La acumulación de basura en las calles por parte de los vecinos que sacan las bolsas fuera de horario y las pintadas o pegatinas en las paredes son expresiones difundidas y visibles de este problema.
El hecho de que en el mantenimiento de las plazas deba tenerse en cuenta la instalación de rejas o que tengan que ser cerradas por las noches es otra prueba de la gravedad de las acciones. Muchos actos de vandalismo se realizan a plena luz del día y podrían evitarse con mayor atención de la Policía y mediante la denuncia pública, esa participación ciudadana que a veces se desestima y que es tan accesible a través del 108.
Los culpables de otros daños como las pegatinas o algunas inscripciones, entre ellas las relacionadas con campañas políticas son obviamente evidentes y podrían prevenirse con controles y desalentarse con penalizaciones. El vandalismo es una conducta extendida y se requieren intervenciones firmes para garantizar la preservación del espacio y de los bienes públicos. Los mismos nos pertenecen a todos y debemos tomar parte en la solución.

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