Los comercios del rubro afirman no tener problemas de stock. Los materiales importados que utilizan ciertos colegios bilingües son por ahora el único dolor de cabeza por las restricciones. Aducen intereses monopólicos a ciertas informaciones difundidas a nivel nacional.
“Nosotros en materiales de literatura, ciencia y demás artículos de lectura no tenemos problemas, lo que si se nos dificulta es conseguir los libros para los chicos que reciben enseñanza de idiomas, sobre todo los de inglés requeridos por ciertos colegios de la ciudad”, indicó a época Mary, propietaria de una librería establecida en Mendoza 963.
“Pedimos en reiteradas ocasiones, pero es difícil conseguir esos materiales de estudio, porque algunos colegios no utilizan las publicaciones nacionales. Vimos las informaciones difundidas pero hasta ahora sólo en ese tipo de productos tuvimos dificultades, en lo demás recibimos stock suficiente”, amplió.
En una librería especializada en inglés, ubicada en calle San Juan y 25 de Mayo, precisaron que hay faltante y adujeron sufrir los mismos problemas ante los pedidos de los centros educativos de la Capital, sobre todo de los que estudian de manera particular y de los colegios bilingües.
A pocos metros de allí, en otro comercio del rubro, emplazado en Mendoza al 750, su titular Susana Canevaro indicó que “hay problemas desde hace años con algunas editoriales, pero me parece que varios de los informes publicados en medios nacionales no se ajustan a la realidad”.
La mencionada señaló que “en nuestro caso en particular no tenemos inconvenientes (aclaró que no trabajan con materiales de inglés de primaria ni secundaria), pero vi ciertos medios nacionales y parece como si no dejaran entrar ningún libro al país y se que no es así”.
Canevaro agregó que “hay muchos intereses de fondo, esos mismos medios que advierten problemas con las importaciones son los que tienen editoriales que mandan a imprimir a China. Con costos muy inferiores a lo que le saldría tener un taller en el país y además con trabajo esclavo”.
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