Sus tropas preparan su ingreso en el territorio de Sirte, donde estiman que se oculta el dictador. Es una de las últimas regiones que quedó en manos de las tropas del régimen tras los combates en Trípoli
Antes, sin embargo, la insurgencia seguirá negociando con líderes tribales para que la ciudad se entregue de forma pacífica, informó el canal de noticias Al Yazira.
Sirte es una de las ciudades en manos de los seguidores de Khadafi tras la caída de Trípoli. El lugar natal del líder libio está a medio camino entre la capital y el feudo rebelde de Bengasi.
En Bani Yavad, a unos 140 kilómetros de Sirte, el líder rebelde Fadl Harun contó a Al Yazira que les preocupan sobre todo las posibles armas químicas y misiles de largo alcance que aún puedan tener en su poder los gadafistas.
En caso de un ataque, los rebeldes confían en recibir apoyo de la OTAN, agregó: "Apenas la OTAN libere el camino avanzamos sobre Sirte".
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