Para el juez se trató de un caso de legítima defensa cuando fue asaltado en el barrio Gran Neuquén.
Los heridos, que empuñaban armas blancas, atacaron al policía, reconocido como Carlos Ángel Cisterna, y a su novia, con intenciones de apoderarse de efectos de valor y algunas de sus pertenencias. Fue durante la madrugada 12 de julio en la plaza ubicada en calle Albardón y Godoy del barrio Gran Neuquén Norte de esta ciudad.
Se habría demostrado también que el agresor se acompañaba de una mujer y que ambos acometieron contra Cisterna, quien se desempeña en la Comisaría Tercera, y su novia.
Para el magistrado no hay duda que el delincuente se trabó en lucha con el policía y que se produjo un disparo que lesionó al atacante en la zona inguinal.
Según el juez, Cisterna advirtió que su novia continuaba siendo golpeada y amenazada por la compañera del atacante, por lo que efectuó un nuevo disparo, que lesionó a la mujer en la zona abdominal.
La joven intentó darse a la fuga con los elementos sustraídos pero cayó al piso a pocos metros del lugar. La policía recuperó en el lugar un teléfono celular y un juego de llaves.
Cisterna declaró que en momentos en que se encontraban sentados en un banco de la plaza, los agresores pasaron y se perdieron por algunos minutos, y que luego volvieron y se quedaron sentados a unos 25 metros.
Expresó también que fueron atacados por la espalda y que la mujer se abalanzó contra su novia, mientras que él fue golpeado en la espalda por el hombre, que intentó sacarle el arma y lesionarlo con un destornillador. Agregó que pudo sacar la pistola calibre 9 milímetros y disparar. Afirmó que había sido golpeado en los testículos, en la espalda, en el rostro y en la cabeza.
En cuanto a su pareja, expresó que la consorte del delincuente trató de asesinarla provocándole un corte en cuello y que no tuvo otra alternativa que disparar el arma sin intención de hacer daño, y que solamente trató de neutralizarlos.
El juez consideró que los elementos de prueba logrados inicialmente demuestran que el imputado actuó, en ambos casos, en una situación justificante de legítima defensa propia y de terceros.
Comentá la nota