El ministro de Agricultura, Julián Domínguez, había prometido 500 mil toneladas para después de Semana Santa. La última campaña en el sudoeste arrojó 1,9 millones de toneladas, pero sólo se pudieron vender 800.000.
La decisión fue confirmada esta semana por el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, y por el subsecretario de Agricultura, Oscar Solís, y busca completar el cupo previsto para la campaña 2011/2012, cuando crece el malestar sectorial por las complicaciones para comercializar el cereal.
Para la nueva cosecha, además, desde el ministerio se prevé que se podrán habilitar en el corto plazo 3 millones de toneladas a embarcar desde diciembre, aunque todavía está pendiente establecer desde cuando se podrán anotar.
"En el transcurso de los próximos 30 días estarán autorizadas 400.000 toneladas más de trigo para exportar, con lo que los permisos sumarán un total de 7,6 millones de toneladas", dijo Solís.
El mes pasado Agricultura había autorizado el embarque de 200.000 toneladas de trigo 2010/2011, algo que no modificó las cotizaciones locales del cereal, aún en momentos en que los precios internacionales tocaban máximos.
Con el tonelaje que terminará de autorizarse este mes, quedará completo, al menos de momento, el cupo exportable, dado que la cosecha fue de 14,7 millones de toneladas, con un remanente de 1,25 millones de la cosecha previa. Las autoridades consideran que el abastecimiento interno debe contar con al menos 8 millones de toneladas de trigo.
Compensaciones. A más de tres meses de la disolución de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), Agricultura autorizó el pago de compensaciones adeudadas previas a la fecha de desaparición del polémico organismo.
A través de una resolución conjunta de los ministerios de Agricultura, Economía e Industria, las carteras acordaron mecanismos para no interrumpir la continuidad de los trámites relacionados con las compensaciones a las distintas cadenas agroalimentarias. En realidad, se trata del pago de subsidios a industrias avícolas, molinos harineros y pequeños productores de trigo y maíz, que habían sido presentados hace meses y antes del 24 de febrero, cuando la presidenta Cristina Fernández disolvió la ONCCA.
La resolución conjunta lleva fecha del 21 de marzo pasado, casi un mes antes de que se designara a Lisandro Tanzi, un allegado a Guillermo Moreno, al frente de la Ucesci y a que la Secretaría de Comercio recibiera la transferencia de $2.000 millones para hacer frente al pago de esas obligaciones.
De esa torta, los que esperan a cobrar las compensaciones (molineros e industrias avícolas, entre otros) todavía no tienen ninguna novedad.



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