La unidades producidas en la planta de Ferreyra se encontraban varadas en la Aduana del vecino país con motivo de medidas de fuerza de los trabajadores de esa dependencia brasileña.
Una vez concluidas las gestiones del Gobierno nacional ante las autoridades del vecino país, unos 6.560 automóviles fabricados en la planta cordobesa de Ferreyra ingresaron a territorio brasileño, tras 90 días de demora, informaron hoy a Télam fuentes de la compañía.
Asimismo, precisaron que “de acá a fin de año van a ingresar 12.500 vehículos por mes, solo de Fiat, totalizando aproximadamente 78.000 unidades”.
Los cuellos de botella logísticos que se armaron en la Aduana de Brasil estuvieron provocados por el paro y el trabajo a reglamento de los trabajadores de esa dependencia, como consecuencia de reivindicaciones salariales.
Esto ocasionó que las playas locales estuvieran atiborradas de vehículos para despachar a Brasil, los que finalmente comenzaron a ingresar al territorio vecino, informó Télam.
Comentá la nota