Lo consideró el diputado nacional Gustavo Serebrinsky, en el marco de un encuentro celebrado en el Comité Radical. Y agregó: “la gente no come cemento; lo que necesita son oportunidades para crecer”.
Aunque reparó: “pero si bien considero que la obra pública es importante, para mí, los vecinos lo son mucho más”.
En ese sentido, subrayó: “con potencialidades como las que tiene nuestra ciudad, no nos podemos permitir los índices de pobreza, marginalidad y desocupación que tenemos”. “Por ende – continuó - hay muchas cosas para cambiar”.
Asimismo, Serebrinsky apuntó: “me parece que es necesario movilizarse en cada casa, en cada barrio y cada sector de la sociedad, convocando a radicales, peronistas, socialistas e independientes, para modificar la matriz administrativa actual”.
Por último, consultado puntualmente sobre el encuentro que protagonizó, el legislador dijo: “volver a casa con la militancia es una alegría. Pasé gran parte de mi vida en el Comité y siempre es una satisfacción volver”.
Y recordó: “muchos somos los que nos habíamos ido por diferencias entre dirigentes y los que hoy decidimos reintegrarnos para lanzar una nueva UCR”.

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