Leve reacción, insípido empate

Leve reacción, insípido empate

En un mal partido general, sólo se rescató que Aldosivi asimiló la desventaja inicial y consiguió la igualdad 1 a 1 contra Gimnasia y Esgrima de Jujuy en el Minella, además de buscar más (sin éxito) con un hombre menos durante el complemento.

Algo cambió. Muy poco, pero se notó otro semblante en Aldosivi. El análisis se enfoca más en lo psicológico. Porque desde lo futbolístico, fue un magro partido el que desarrollaron con Gimnasia de Jujuy. El empate final 1 a 1 quedó sólo en eso, un insípido punto como local, donde el “Tiburón” no gana desde hace cinco fechas por el presente Nacional B.

Pero el equipo dirigido por Fernando Quiroz pasó por su peor momento, luego de la derrota 4 a 1 ante Ferro. Este sábado en la noche regresó al Minella y, aunque fue efímero, cambió para bien. Desde lo actitudinal, fue más que el rival. Además, hace falta considerar que sufrió diferentes obstáculos y, sin brillar, logró asimilarlos. Pequeñas cosas que encuentran utilidad para aferrarse en vías de la recuperación.

Ahora bien, este empate podrá tener su justificativo o importancia a futuro. Por hoy, significa poco desde lo estadístico y deportivo.

Comenzó bien Aldosivi, merced al cambiante de la convicción. Disputó el balón en todos los sectores, con firmeza para los cruces o las pelotas divididas. Durante todo el primer tiempo, la vía más eficaz para lastimar resultó la banda derecha con Jonathan Ramis, situado más como delantero que de volante.

A los 7', el uruguayo recibió sobre la punta, cambió de ritmo y con remate rasante exigió a Hoyos a su izquierda. De a poco, el local trataba de engranar los avances a partir de Ramis, pero recibió el primer cachetazo.

Porque Gimnasia usufructuó al máximo la única situación que generó en toda la noche. Buena combinación colectiva, con el cambio de frente por Benítez, escalada de Ferreyra, descarga para Urresti y centro preciso que Fernández anticipó ante Campodónico. Sorprendente 1 a 0 sobre los 18'.

No perdió en la tenencia Aldosivi y, con ello, encontró el aliciente para empatarlo. Siempre con Ramis bien abierto, pero más retrasado, para evitar el anticipo en la recepción. Entonces, Galván, debió soltarse. El local monopolizó la tenencia, aunque necesitó refinarla. Serenidad, el faltante. Porque se apresuró en la búsqueda aérea.

La paradoja es que por esa vía encontró el empate. Pero desde pelota detenida. Lamberti desde el vértice derecho lanzó al segundo palo, Gigli la bajó de cabeza y Galván metió su frentazo certero debajo del arco.

Embalado, Aldosivi buscó más al epílogo. Lucharon Ramis y Galván sobre la mencionada punta. Jonatan se quedó con el premio de la presión alta, gambeteó y tiró el centro bajo que Guerra remató incómodo de media vuelta, por arriba del travesaño. Luego, centro de Lamberti y cabezazo de Villalba en el corazón del área que Hoyos atajó en dos tiempos.

Muy bajo fue el complemento. Ninguna situación de gol. En el peor momento futbolístico del partido, Quiroz metió cambios (de nombres y esquema) para revertirlo, con Seccafién para la gestión y el adelantamiento de Ramis como delantero definido. Sólo teoría.

La expulsión de Cajaravilla, por entreverarse con Pérez Tarifa cuando cayeron luego de buscar una pelota aérea, cambió los planes. Galván debió retrasarse como líbero y, en la urgencia, Seccafién no encontró utilidad. Allí, las intensiones no fueron suficientes para rubricarlo en jugada concreta, ante un rival muy especulativo que jugó a reglamento.

Por Marcos Buenaventura

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