Una leve mejoría en el mercado genera expectativas entre los martilleros locales

Una leve mejoría en el mercado genera expectativas entre los martilleros locales
Afirman que en las últimas dos semanas crecieron las consultas y ya se cerraron varias operaciones de compraventa. De todos modos, aseguran que la situación es complicada y que los negocios cayeron cerca de un 30 por ciento respecto del año pasado. El dólar, a $5.5.
El mercado inmobiliario de Junín comenzó a dar los primeros pasos para salir de la crisis en la que estaba sumergido desde que el Gobierno Nacional impuso fuertes restricciones a la compra de dólares.

Para los martilleros, el cambio empezó a sentirse hace dos semanas, cuando muchos vecinos volvieron a realizar consultas y a concretar algunas operaciones de compraventa.

Sin embargo, sostienen que sigue habiendo incertidumbre y que las negociaciones cayeron entre un 20 y un 30 por ciento respecto del año pasado.

En cuanto a los medios de pago, aseguran que el mercado está “totalmente pesificado” y opinan que, por el momento, la situación no va a modificarse.

Leve mejoría

En diálogo con DEMOCRACIA, Claudio Roggero, de Roggero Propiedades, confirmó la tendencia a la recuperación y afirmó: “El mercado tuvo 60 días de parate en Junín y empezó a tomar forma otra vez. Todavía estamos un 20 por ciento debajo respecto de las operaciones cerradas antes de la pesificación, pero tenemos buenas perspectivas”.

En este sentido, dijo que el nivel de consulta de los últimos días ya es “igual” al que existía antes del cepo al dólar.

Por su parte, Claudio Manzione, afirmó: “En estas últimas dos semanas, el mercado se movió un poco más de lo habitual. Creo que en su momento la gente pensó que se iba a abrir el tema de los dólares y entonces no quería comprar. Pero ante la inflación, y viendo que los dólares no iban a aparecer, empezaron a moverse otra vez”.

De todos modos, el martillero se mostró cauto y dijo que la situación sigue siendo “complicada” y “rara”.

Para Manzione, la caída en las operaciones de compraventa ronda el 30 por ciento y esto se debe, entre otras cosas, a que “la gente no sabe qué va a pasar en los próximos meses”.

Desde la inmobiliaria Retta mostraron un panorama más oscuro y aseguraron que, si bien los alquileres se movilizan cada vez más, las compraventas están “prácticamente paralizadas”.

Es que, según el propietario de la firma, quienes tienen propiedades disponibles prefieren entrar en un “compás de espera” hasta que la situación se regularice.

Pesificación

En lo que sí coincidieron los corredores públicos consultados es que, tanto en las operaciones grandes, como en las ventas de terrenos y propiedades más modestas, la moneda mayormente utilizada comenzó a ser el peso argentino.

En este orden, Manzione indicó: “Los pocos que tienen dólares pretenden comprar viviendas a un 20 por ciento menos y los que las venden, no aceptan eso. Por eso, en general, el mercado está pesificado”.

Si bien en un principio costó establecer el precio del dólar para este tipo de operaciones, lo cierto es que el tipo de cambio ya está prácticamente estabilizado y no sobrepasa los límites que van de $5,30 a $5,50.

“El mercado tomó un dólar inmobiliario promedio de $5,5, igual que el dólar turista”, dijo Roggero y agregó: “No se inclinó para ninguno de los dos lados, para mantener tanto el nivel de ventas como la credibilidad de los clientes”.

Comentá la nota