Desde el Dispensario Dermatológico de Corrientes, su directora Elisa Petri advirtió que esta enfermedad se presenta en jóvenes y adultos, y que son poco frecuentes los casos en niños. En ese centro de salud se realiza el diagnóstico y el tratamiento de la afección.
A pesar de tratarse de una enfermedad curable desde hace varias décadas, la población en general aún hoy la desconoce y por lo tanto excluye al enfermo. "La población debe saber que la lepra se cura, incluso cuando la enfermedad lleva varios años en el organismo", destacó la especialista y recordó que "el tratamiento es totalmente gratuito". Además indicó Petri que esta patología puede cohabitar con otras, como la tuberculosis, el chagas y el HIV.
LA ENFERMEDAD
La lepra -de acuerdo a la Sociedad Argentina de Dermatología- es una enfermedad infecciosa producida por un microbio llamado Mycobacterium Leprae que afecta a la piel y a los nervios periféricos, y en ocasiones a las mucosas y órganos internos.
La presencia de Mycobacterium Leprae afecta indirectamente las relaciones sociales, laboral y familiar del afectado, dependiendo en todos los casos de su contexto cultural y psicológico, ya que es común el rechazo y el miedo que la lepra suele provocar.
"Antes se recluía a los enfermos en sanatorios (leprosarios), pero desde hace tiempo esto no hace falta porque existen medicamentos muy eficaces que permiten que el tratamiento sea ambulatorio, además hoy se conoce que la lepra es de difícil contagio", informan desde la entidad. El diagnóstico temprano permite el tratamiento adecuado y la curación de la enfermedad, cortar la cadena de contagios y evitar las discapacidades que la enfermedad puede provocar.
SÍNTOMAS
Respecto de las primeras señales de la enfermedad, desde la Sociedad Argentina de Dermatología afirman que "toda mancha con adormecimiento que persiste en el tiempo debe hacer pensar en lepra".
En la piel aparecen manchas (máculas) con disminución o pérdida de la sensibilidad, del vello y/o de la transpiración aunque según la forma clínica pueden presentarse nódulos y engrosamiento de la piel o de los nervios periféricos con dolor espontáneo o a la compresión.
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