Moreno igual mantiene un estricto control y decide qué embarques con alimentos pasan
Ese es el panorama que describían ayer sectores importadores, donde ya comenzó a hablarse de la utilización del "lápiz verde" aplicado por Moreno para autorizar el ingreso de determinada mercancía, en lugar del "lápiz rojo" que utilizó durante los últimos días.
El lunes, ante la desmentida realizada en Europa por la presidenta Cristina Kirchner sobre la existencia de trabas a la importación, casi en simultáneo se abrieron las puertas en la frontera con Brasil para el ingreso de camiones que traían choclo enlatado de ese país y estuvieron frenados varios días.
Desde 2007, Moreno controla exportaciones de varios alimentos, como la carne vacuna, los lácteos y hasta los embarques agrícolas, a través de los ROE, los permisos de exportación de la ONCCA.
Pero desde abril último, el secretario de Comercio extendió sus controles a los alimentos importados, con el objetivo de "defender la producción nacional".
Esta decisión levantó críticas de diferentes países que comercian con la Argentina, como los de la Unión Europea, Brasil, Uruguay y Chile, no sólo por la forma en que se afectaba a sus empresas, sino por los modos utilizados.
La lista de productos que sufren trabas, por ahora, la integran enlatados de duraznos, choclos, conservas, puré de tomate, aceite de oliva y pastas secas, pero están exceptuados productos como el whisky escocés.
Según trascendió del sector importador, todas las noches llega al Instituto Nacional de Alimentos (INAL) el listado de alimentos importados que esperan permiso para venderse en el país: el verde es un salvoconducto, pero si el producto no está marcado, no pasa.
Ese es el `sistema` que ideó el secretario de Comercio para evitar la competencia de algunos alimentos extranjeros con los que se fabrican aquí, y funciona desde fines de abril, ya que se puso en marcha la nota 232 del secretario en la cual pidió la "cooperación" del INAL.
Esto indica que Moreno descubrió en ese Instituto una puerta más efectiva que la Aduana para trabar las importaciones, ya que por el INAL deben circular obligatoriamente todos los alimentos elaborados que pretenden ingresar al país.
Tal vez por esa razón, desde países como Brasil, apuntaron contra el vino argentino como primera víctima en caso de que se efectivice el freno a sus productos, y los empresarios uruguayos ya le piden al gobierno de José Mujica aplicar la Ley del Talión.



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