Una delicada situación que perjudica a la Provincia y aumenta la dependencia de la aduana de Salta.
Aduana especializada
En el año 2005, por resolución 1924, la Aduana determinó que algunas mercaderías de importación deben ser tratadas por “aduanas especializadas”, entre las que nunca consideró a Jujuy. Entonces, la actividad minera, por ejemplo, que debe importar explosivos o algunos otros insumos delicados, los ingresa por el Paso de Jama, provenientes de los puertos del Pacífico, pero no los puede liberar al uso en Jujuy. Como no hay “aduana especializada” debe seguir viaje a Salta para allí recién, realizar el trámite. Además, el Paso de Jama, no está habilitado para liberar las llamadas “mercaderías peligrosas”, por lo tanto, los medios de transporte, también deben ser derivados a Salta, donde hay un lugar habilitado por el Renar. Una vez cumplido los trámites en la vecina provincia, los camiones pueden volver a Jujuy, por ejemplo a Mina Pirquitas. La ecuación del absurdo se entiende mejor de esta manera: en vez de recorrer desde Jama 180 kilómetros en pocas horas hasta llegar a destino, las mercaderías sufren un traslado de 900 kilómetros y pierden más de tres días antes de volver a su destino final. Este tipo de situación se da con el transporte de explosivos, como se dijo, al nitrato de amonio, pólvoras especiales, etc.
Obviamente, está el otro tema: el importante flujo de ingresos que debería quedar en Jujuy como resultado de las tramitaciones, se va de la provincia. Y se puede agregar más leña a la hoguera de ese absurdo. El Renar (Registro Nacional de Armas) estableció en su disposición 335, del año 2007, “aprobar el Paso Fronterizo de la provincia de Jujuy, Paso de Jama, para la importación y exportación de nitrato de amonio, en cualquier tipo de composición, como así también pólvoras, explosivos y afines”. Pero, como la Afip no cumplimentó el trámite que autorice la liberación, todo está en fojas cero.
Más aún para abonar el ridículo: planteada la situación en el Consejo Aduanero Consultivo de la región, se respondió que el Paso de Jama “está habilitado para el ingreso o egreso de este tipo de mercaderías, pero no está autorizado para realizar la verificación y liberación de las mismas”. Los últimos trámites realizados ante Aduana y Renar no obtuvieron respuesta alguna.
Soluciones
¿Qué se espera para poder resolver estos temas? En principio solamente que el Estado Nacional, a través de los respectivos organismos, Renar, Dirección General de Aduana, Afip, comience a creer en Jujuy como una Provincia con mayoría de edad en materia de comercio nacional e internacional, de transportes y de relaciones de trabajo. Y a partir de esta concepción, que se resuelva de una vez unificar todos los sectores detrás de un criterio único, para que Jujuy pueda contar con las autorizaciones definitivas de Renar, sintonizadas en la misma frecuencia de la Afip, y que la Aduana jujeña sea considerada como especializada, a todos los efectos arancelarios.
Obviamente, hay algo más que complementará lo anterior: que se habilite en el complejo Fronterizo del Paso de Jama, una oficina de registro y otra de resguardo para la importación y exportación de todo tipo de mercaderías.
Quizá entonces, en Jujuy, podremos alcanzar las metas primordiales para poder seguir luego avanzando en la ruta del desarrollo que marcaron los visionarios que maduraron y concretaron la colosal obra del Paso de Jama, el mejor paso fronterizo cordillerano entre Argentina y Chile, y la ideal vía de comunicación que conecta los puertos del Atlántico con los del Pacífico y los presenta de cara al mercado del Asia/Pacífico, y a su inmensa demanda de todo lo que se produce en esta gran región. Y por supuesto, es también, la puerta de ingreso de cuanto insumo necesitamos para transitar el camino hacia un futuro digno de ser vivido. Parece simple, y en realidad, es simple de decidir con la voluntad política en la mano.
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