El ex juez explicó por qué el camarista prófugo no regresó de Chile y aclaró que en 1977 no dependía del hoy camarista
Leiva señaló que un día antes de que el Consejo de la Magistratura resolviera por unanimidad suspender al camarista e iniciar el juicio político, ambos abordaron un vuelo de LAN Chile con destino a Santiago, el 24 de agosto.
"Yo regresé el viernes porque tenía un asunto familiar que atender y Romano tenía previsto quedarse hasta el lunes 29 porque quería evitar la conmoción y el acoso periodístico", recordó Leiva lo que anteayer narró al Jurado de Enjuiciamiento en Buenos Aires. "Lo que no dije es por qué Romano decidió no regresar al país y fue porque una vez en Chile se enteró que estaba la orden de prohibirle la salida del país", agregó.
Leiva señaló que trabajó en el Juzgado Federal N° 1 de Mendoza "sólo unos meses", entre octubre de 1977 y agosto de 1978 y que, por lo tanto, "no fui asistente ni secretario de Romano, quien en ese momento era fiscal federal". Además, explicó que los principales hechos que se le achacan a Romano -en los que habría permitido la violación de derechos humanos- "sucedieron entre 1975 y 1976, cuando era estudiante de abogacía".
"Yo no fui testigo de esos casos", agregó y sostuvo que sólo declaró en el Jury que "de ninguna manera", mientras estuvo en el Juzgado Federal mendocino, se tomaron indagatorias a detenidos políticos con los ojos vendados o bajo tortura. "No entiendo por qué me llamaron a declarar. Creo que fue un gasto de recursos y energías", dijo Leiva molesto.
"Es difícil declarar -en el Jury- en estas circunstancias, pero di la cara, no usé internet (otros testigos lo hicieron por video-conferencia) y respondí objetivamente a preguntas objetivas", agregó y se mostró molesto con parte de la prensa. "Hay que respetar la valentía de los que ponemos la cara", sostuvo.
Dado que una gran cantidad de testigos presentados por ambas partes "se cayeron" (fueron desestimados), el Jurado decidió acortar las audiencias. Por eso mañana, a primera hora, será el turno de los alegatos. Primero hablará la parte acusadora, integrada por el representante del Poder Ejecutivo, Hernán Ordiales y por el diputado K "Cuto" Moreno, y luego será el turno de la defensora, Estela León.
Se prevé que el Jurado llamará a un cuarto intermedio para redactar una sentencia y que la misma podría estar lista la primera o la segunda semana de diciembre. Todas las fuentes coinciden en que Romano será destituido por estar procesado por la Justicia federal mendocina en más de 100 causas en las que se sostiene que vulneraron derechos humanos y, también, por su decisión de evadir el accionar judicial al pedir asilo político en Chile.
Comentá la nota