La legislatura provincial se está burlando de los entrerrianos. Este año no será, lamentablemente, el período donde se lo recuerde por haber sancionado la ley de bosques para la provincia y mucho menos será la época donde hayan aprobado la ley para regular el uso de los agrotóxicos
La ley de bosques es una deuda que tiene Entre Ríos. La ley nacional N° 26.331 cumplió ayer cinco años y en Entre Ríos ni siquiera se la pudo tratar en Comisión.
De esta forma no se puede hacer el mapeo de los bienes naturales de los entrerrianos.
Por el lado del senado, la burla es mucho más cruel porque se trata de su falta de vocación política para sancionar una norma que regule el uso de agrotóxicos, que está matando personas, afecta a la biodiversidad e incluso se fumiga con absoluta impunidad cerca de establecimientos educativos rurales.
El senador por Colón, Oscar Arlettaz, se excusa porque dice que están realizando un trabajo serio que consiste en escuchar a todos los sectores vinculados con la temática.
Pero, un rápido repaso por la propia memoria del Senado, da cuenta que estas mismas reuniones, hasta con las mismas personas, el Senado la viene realizando desde 2009 a la fecha. Es evidente que no tiene voluntad para avanzar y generar así impunidad.
Tan sólo a manera de ejemplo, en la propia página oficial del Senado provincial se indica que el 13 de marzo de 2009, el propio Arlettaz había consensuado con los diputados (en ese entonces Jorge Kerz, impulsor de la iniciativa) darle pronto tratamiento.
Pero esta situación se repite período legislativo tras otro. Así, en la misma página web del Senado se lee que el 22 de abril de 2010, el propio senador Arlettaz se reunió con los representantes del Colegio de Profesionales de la Agronomía de Entre Ríos (Copaer), que agrupa a más de 800 profesionales que se desempeñan en la provincia. El senador –que es titular de la Comisión-, comentó que “con todos los elementos que hemos ido colectando, nos encaminamos a generar un proyecto nuevo, distinto al que vino de Diputados”.
Y sin ponerse rojo de vergüenza sostuvo: “La defensa de la salud humana y hacer sustentable la producción, son prioridades”, enfatizó hace dos años atrás. Hoy nada se ha avanzado.
Así las cosas, ni ley de bosques –a pesar de los cinco años transcurridos- ni mucho menos ley de agrotóxicos a pesar de las repetidas reuniones que mantienen los legisladores. Una burla absoluta.
Las poblaciones tienen cada vez más conciencia ambiental, son los legisladores quienes obstaculizan que se pueda avanzar con leyes. Un despropósito.
Comentá la nota