La cantidad de normas aprobadas en el primer semestre se aleja de las cifras de la anterior gestión.
En el primer semestre del año, la Legislatura aprobó 10 leyes, 44 declaraciones y 11 resoluciones. Si se tiene en cuenta que desde marzo hubo 12 sesiones ordinarias –un número que equipara al de otros años en la cantidad de reuniones en el recinto- se aprobó menos de una ley por encuentro.
En este tiempo, la mayor parte del debate legislativo pasó por pronunciamientos –las declaraciones- que en un algunos casos representan una posición frente a temas de actualidad, en otros se tratan sólo de respaldos genéricos o de acompañamientos legislativos a jornadas o actividades que se realizan en la provincia y que permiten, por ejemplo, gestionar fondos públicos. Esto quiere decir que no siempre cuando la Cámara aprueba una declaración sale en respaldo de un presidente destituido, como ocurrió en la última sesión, cuando se definió por unanimidad una declaración en apoyo al ex presidente de Paraguay, Fernando Lugo. En un gran porcentaje, las declaraciones se refieren a temas que requieren, cuando son aprobadas, un escaso debate y no dependen de una posición política, ya que cualquier ideología –salvo excepciones- las convalidaría. También se refieren muchas veces a intereses sectoriales.
Las resoluciones, por último, hacen referencia a temas institucionales que, en este caso sí, pueden no ser una referencia del ritmo de trabajo de la Legislatura sino del de otros poderes. Por ejemplo, en este punto aparecen los pedidos de informe que se elevan, en la mayoría de los casos a partir de proyectos de la oposición, a los distintos ministerios. El proyecto que presentó el diputado del MPN Darío Mattio –aprobado por la Cámara luego- para pedir al Ejecutivo la suspensión de la empresa Vial Neuquén fue uno de los casos en los que una declaración que tuvo como objetivo al gobierno provincial no surgió de la oposición.
Comparación
Fiel a su formación académica en ciencias duras, en la anterior gestión la vicegobernadora Ana Pechen hizo un culto de los balances, los números y los porcentajes. Tuvo cifras para mostrar, con altos porcentajes de leyes, resoluciones y declaraciones aprobadas por unanimidad, en parte por un alto nivel de consenso que se logró en acuerdos con una oposición. A diferencia de la composición actual, donde los bloques opositores están fraccionados en porciones de hasta 4 diputados, en la Legislatura de 2007 a 2011, la segunda minoría fue en gran parte del período la Concertación (PJ y UCR), con 13 diputados. Una fuerza opositora de ese tamaño fue un punto a favor al momento de los acuerdos.
En la actual Cámara, la búsqueda de consensos de parte del oficialismo y de la vicegobernadora aparenta ser más dura. El MPN y sus aliados, aunque estos últimos estén menos alineados que los anteriores, siguen controlando el quórum y las mayorías necesarias para aprobar o archivar una ley, pero las comisiones presentan un inconveniente: allí no tienen el número de legisladores necesario para traccionar los proyectos, con siete espacios sobre 14.
Así es que durante el primer semestre del período que comenzó el 10 de diciembre de 2007 la Legislatura aprobó 26 leyes, 55 declaraciones y 16 resoluciones. En todos los casos, la producción superó ampliamente las cifras del arranque de la actual gestión. El total de normas equipara un poco las cifras, con 97 aprobadas en la anterior gestión y 65 en la actual, pero en este punto las declaraciones juegan un papel fundamental para maquillar números que, con tres años y medio por delante, aún pueden cambiar.


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