“Una suba del 100 por ciento nos deja como desubicados. Pero los sueldos no se actualizaban desde hace tiempo”, dijeron. Oficialistas como opositores coincidieron en que era “necesario” y que la labor legislativa lo justifica.
“El porcentaje nos deja desubicados, en eso no coincido. Se debió dar un aumento acorde a la inflación, pero el problema fue que los sa-larios venían bajos”, dijo a El Litoral Rodolfo Fernández, diputado nacional.
“Los 13 mil pesos que anualmente nos daban para becas era poco. Coincido en que se haya aumento también los 22 mil pesos -anuales- para subsidios”, agregó.
“Si uno divide esos 13 mil pesos de beca resulta que le da a un estudiante menos de 100 pesos por mes y eso es una vergüenza. Ayudamos a muchos estudiantes y a instituciones con los subsidios y pasajes”, explicó.
El legislador kirchnerista Fabián Ríos también defendió el aumento. “Hay que ver el trabajo que realizan los legisladores en el interior, la ayuda que se brinda a la comunidad es importante”, señaló el diputado en de-claraciones a la prensa.
En tanto, el senador nacional, Eugenio “Nito” Artaza, expresó: “El aumento es una decisión que ha tomado la Presidenta dentro de un presupuesto que yo no voté”.
“Al mismo tiempo, me parece que funcionarios que toman decisiones importantes de-berían estar bien pagos para evitar la co-rrupción”, destacó.
“Pero eso también se debería aplicar a la Policía, a los funcionarios públicos, a los do-centes”, puntualizó.
“También sé de senadores que estaban vi-niendo once o doce veces a Buenos Aires des-de sus provincias y que con 12.500 pesos que cobraban no les alcanzaba y debían tener otra actividad”, detalló.
“Discutimos estas cuestiones con la gente del partido, porque tenemos que prepararnos para el ajuste que planea el Gobierno, y en medio del mismo resulta que se les da un aumento a los legisladores. Ese concepto no lo podemos compartir”, se quejó.
El Poder Ejecutivo había otorgado para este año a ambas cámaras, en promedio, un aumento del 40% en su presupuesto. Pero los diputados oficialistas, con apoyo opositor, in-corporaron en la ley refuerzos en partidas destinadas a becas, subsidios y “gastos de funcionamiento” por un total de 67 millones de pesos.
El rubro “pasajes y viáticos” también ex-perimentó una suba extraordinaria para este año. En el Senado trepó a 31 millones de pesos (30% de aumento), lo que implica 431.637 pesos por cada senador. En la Cámara baja, en tanto, este rubro ascendió a 58,2 millones de pesos (un 38% más), es decir, 226.773 pesos por diputado.
Los legisladores nacionales aumentaron sus dietas un 100% y cobrarán de bolsillo de 30.000 a 35.000 pesos. A esos valores se les agrega los $4.000 extra que perciben por “desarraigo” y $22.080 en concepto de pasajes aéreos y terrestres. La cifra supera los 90 mil pesos mensuales.
Hasta fines del año pasado, los senadores y diputados nacionales cobraban un ingreso neto mensual de 15.000 a 17.000 pesos, a lo que sumaban el paquete de pasajes aéreos y terrestres para movilizarse a la Capital, ade-más de otros beneficios, como el de desarraigo.
La cifra es similar a las que cobran sus pares de algunas legislaturas provinciales, aunque éstos no afrontan los pagos de alquiler y gastos que demanda la estadía en la Ca-pital, como sucede con los diputados y senadores nacionales.
Además se dispuso una reducción del 21% en el beneficio por “desarraigo” -monto de 4 mil pesos incluido en la dieta que reciben los legisladores del interior-, pero se mantuvo intacto el cobro de pasajes (20 tramos aéreos y otros 20 terrestres por legislador) para movilizarse desde y hacia la Capital.
Con estos pasajes, muchos diputados y senadores suman a su ingreso un plus salarial “en negro”, ya que pueden canjear los pasajes que no utilicen por dinero en efectivo, a razón de $552 por tramo.


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