Legisladores electos se oponen a la reforma

Los referentes opositores no salen de su asombro ante el apuro oficial de habilitar una reforma constitucional y, eventualmente, permitir una nueva modificación de las pautas legales que rigen la reelección de los cargos electivos.

"Aún no cesa el bochorno que rodeó el acto electoral del 28 de agosto cuando desde el Poder Ejecutivo solamente hablan de perfeccionar el sistema de acoples para continuar burlando la voluntad popular. Ebrios de la mayoría obtenida, sólo piensan en seguir avasallando el más elemental de los derechos del ciudadano para elegir y ser elegidos: la libertad", planteó el legislador electo por la Democracia Cristiana, José Páez.

El ex convencional constituyente en 2006 fue muy crítico de los métodos usados por el oficialismo en los comicios pasados. "El despilfarro de los dineros públicos, la prebenda, el acarreo y la coacción fueron los elementos sobresalientes para obtener la tan ansiada mayoría y la suma del poder que pretende el frente gobernante y su titular, consecuencia de una dudosa cláusula constitucional que le otorga privilegios ante todos los tucumanos", añadió Páez.

También legisladores electos por el Acuerdo Cívico y Social plantearon sus reparos a una eventual reforma constitucional y a la posibilidad de una nueva reelección. "Alperovich privilegia seguir en el poder antes que la seguridad de los tucumanos. Le interesa dañar la institucionalidad y la democracia al manifestar su intención de reformar una Constitución que tiene apenas cinco años y que la hicieron a su medida, en vez de planificar un conjunto de medidas que garanticen la seguridad pública", sostuvo Ariel García.

El radical -segundo en la lista del radicalismo por la sección Oeste-, anticipó que cuando la iniciativa llegue a la Cámara su bloque la resistirá. "Cuando ingrese a la Legislatura este intento de perpetuarse en el poder lo vamos a estar esperando para luchar con todo en la defensa de la institucionalidad, porque no podemos permitir que se pisotee la Constitución, se agreda a la república y se lesione a la democracia", justificó García.

También el ex convencional constituyente nacional, Luis Iriarte, se opuso de manera tajante a una reforma de la Carta Magna local. "Obtuvo 580.000 votos en un proceso eleccionario plagado de indebidas ventajas y presiones del oficialismo, con una infernal maquinaria electoral pagada por todos los contribuyentes y repartiendo infinidad de planes sociales, puestos públicos y bolsones. Ahora quiere perfeccionar la perversa reforma de la norma local del 2006 que, lejos de lograr la autonomía municipal, transparentar el sufragio e independizar la Justicia del poder político, consumó todo lo contrario. Hoy los municipios son rehenes del gobernador, no se implementa el voto electrónico y la Justicia carece de presupuesto propio. Hay que parar este intento reformista", afirmó.

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