Nada les impide hacerse de la nueva dieta a partir de la liquidación de los haberes correspondientes a septiembre. Además, la ley es clara y habla del retroactivo a enero, que no puede ser modificado por la resolución que emitió presidencia de la Legislatura. Nada dicen de los asuntos que hay en danza para derogar la Ley 851.
USHUAIA.- Los legisladores ya están en condiciones de cobrar el «salariazo político» y el retroactivo a enero, lo que sucederá con la liquidación de los haberes correspondientes a septiembre, con lo cual embolsarán una buena suma de dinero.
Esto será así mientras se define qué pasará con el proyecto que remitió con carácter de urgente la gobernadora Fabiana Ríos para derogar la Ley 851, que fue publicada en el Boletín Oficial el pasado 7 de septiembre.
La mandataria propone cambiar la metodología de cálculo del haber para el gobernador, fijando un promedio de lo que cobran los intendentes y sumarle a ello un 5%, planteo este que ya tiene objeciones por entender que no se ajusta a los preceptos de la Constitución Provincial.
Además, existe un proyecto de ley del bloque de Encuentro Popular, solicitando también la derogación de la ley mencionada, estableciendo volver al mecanismo anterior, que habla de multiplicar siete veces la categoría 10 del escalafón seco, de la administración pública provincial.
Una nueva dieta
27.157 pesos es la nueva dieta que se les asigna a los legisladores, que cobrarán a partir de septiembre, contra los 24.450 pesos que cobran en la actualidad. El aumento es de un 11 por ciento. Sin embargo, el incremento de sueldo es más, porque se les liquidarán los adicionales de «antigüedad» y «título».
Sobre esto último, existe la confusión generada por la presidencia de la Legislatura, que mediante una resolución pretende dejar sin efecto lo que dice la ley respecto al pago de los adicionales.
Sin embargo, cuando se deban liquidar los salarios, en la Secretaría Administrativa, los técnicos no podrán apartarse de lo que dice la nueva ley, que está en plena vigencia y que nada impide que se la deba aplicar en todo su texto.
La nueva ley es clara:
-Establece el pago retroactivo al primero de enero del nuevo salario a la Gobernadora y, por ende, la nueva dieta a los legisladores.
-Deroga la Ley 277 por la cual se privaba del pago de los adicionales «antigüedad» y «título» a los funcionarios públicos.
Sin discusión
El silencio al que se han llamado todos los legisladores, en una suerte de «pacto», no tiene otro fin que esperar que la gente se olvide del tema, con el paso del tiempo. Así, les irrita que los medios masivos de comunicación aborden el asunto, tal es así que los canales oficiales poco y nada hablan del tema.
Además, con el proyecto de ley que tiene carácter de «urgente», los legisladores no se sentarán a debatir en lo inmediato sus dietas. Al menos esa parece ser la lógica, la de no exponerse a ser objeto de «escraches» en el recinto de sesiones.

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