Mientras que la oposición asegura que en Tucumán los actos de espionaje contra dirigentes políticos y sociales por parte de la Policía, a través de la Dirección de Inteligencia Criminal (D-2) son moneda corriente desde hace años, desde el oficialismo sostienen que esas denuncias, difundidas primero por la prensa, son infundadas.
La legisladora Susana Díaz presentó un proyecto de resolución solicitando que la Cámara fije posición en el tema y cuestionó a los medios que difundieron la noticia sobre las tareas de inteligencia de la D-2.
La iniciativa solicita que el Parlamento exprese "su más enérgico repudio a la publicación aparecida el día 3 de Septiembre de 2012, el diario porteño La Nación" como así también a las notas difundidas un día después en diarios tucumanos "por resultar las mismas infundadas, inciertas y provenientes de especulaciones corporativas que sólo buscan desestabilizar a las instituciones y a las personas que las representan".
La ex diputada nacional afirmó en su proyecto que en nuestra provincia "se defienden todos los pilares democráticos que fueron conseguidos con denodado esfuerzo".
En cuanto a los presuntos actos de espionaje, la alperovista apuntó que "las falacias aparecidas nos involucran a todos, puesto que los reflejos de tamañas mentiras salpican a todos los que nos hemos comprometido acompañar a quien fuera elegido por abrumadora mayoría de los tucumanos", disparó, en alusión al gobernador José Alperovich.
En su proyecto, Díaz agrega textualmente: "Como miembros de este Honorable recinto Legislativo y representantes de las voces de nuestros comprovincianos, nos encontramos obligados a defender no solo nuestras principales instituciones, sino también a quienes las representan, de manera tal que un ataque como el que se ha publicado merece nuestro absoluto repudio y nuestra preocupación para que tamañas imputaciones no vuelvan a repetirse", concluyó.

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