Lectura de Domingo: "No cambies, porque de ídolos de barro ya estamos hartos" de Köhler a Ginóbili

Lectura de Domingo: "No cambies, porque de ídolos de barro ya estamos hartos" de Köhler a Ginóbili
El médico pediatra Pablo Köhler le escribió una carta a "Manu" en el 2003. "Releo este escrito y no puedo evitar la 'piel de gallina', como dirían mis abuelos..." confiesa el autor a 9 años de una profesía que se veía venir y se cumplió.
Pasados ya algunos días de la finalización de los Juegos Olímpicos de Londres, con ese toque espectacular cada vez mayor de lo tecnológico y las transmisiones en tiempo real; y con ese sabor levemente amargo que nos queda cuando las expectativas no alcanzan a dejarnos conformes, mi mente viajó nueve años atrás y recordé una carta que le envié a Manu Ginóbili el día antes de consagrarse por primera vez campeón de la NBA (cuando aún esa posibilidad era de un 50%), y que transcribo más abajo, porque sorprendentemente (o no) sigue siendo tan actual como aquella vez.

Pero, para quienes admiran a Manu, al básquet y a los muchachos de la “Generación Dorada”, les recomiendo tomarse un tiempo más y regodearse (especialmente los bahienses) en un artículo que nos toca muy de cerca: Hace unos días, se difundió por Internet una nota que demostraba el progreso del seleccionado de básquet de los Estados Unidos, más conocido como el Dream Team, (“Equipo soñado”), a partir de la figura de nuestro Manu Ginóbili, constituido en líder de la “Generación Dorada” que tantos éxitos y satisfacciones nos ha traído a los argentinos.

El periodista de la NBA, Adrian Wojnarowski, columnista de la NBC Sport Network hace un racconto de lo que sucedió a partir de aquélla primera derrota del Dream Team a manos del seleccionado nacional.

Insisto, tómense un tiempito más y lean esa nota en este link http://www.disparatados.com.ar/2012/08/homenaje-de-estados-unidos-a-manu-Ginóbili/ y luego los invito a compartir lo que quise transmitirle a Manu, en esa “previa” de su primer anillo NBA.

Bahía Blanca, 14 de Junio de 2003.-

Querido Manu:

Te escribo venciendo la natural resistencia de no hacerlo... Pero creo que debemos cumplir con nuestros sentimientos y con las personas que lo merecen...

Lo hago para contarte dos cosas; la segunda mucho más importante que la primera...

En primera instancia, quiero agradecerte en lo personal y como bahiense, este ‘volver a vivir’ que estoy disfrutando, disparado por tu ingreso a la fantástica NBA. Como portador de ‘algunos’ años y fanático seguidor de aquél trío pionero (Fruet, Cabrera y De Lizaso) que llevó a Bahía Blanca a ser la Capital del Basquet, como lo es nuevamente hoy, debo reconocer que salvo algunos campeonatos argentinos y por supuesto desde el último mundial (Indianápolis 2002), hacía mucho tiempo que no sentía y vivía esa emoción del ‘doble a doble’.

Hoy, me encuentro contando las horas para el partido final de tu primer temporada NBA con la misma ansiedad de hace 30 o 35 años, aunque disfrutando de la tecnología “en vivo y en directo”, coreando los dobles en familia y comentando cada detalle como si hubiera vuelto a mis años adolescentes. Y de pronto, como uno más de la tribuna, me refiero a los Spurs como "nosotros" o "vamos ganando", con un sentido de pertenencia increíble. Ni que hablar del orgullo que se siente cuando en los medios se refieren a Ginóbili como "el bahiense" o “el de Bahía Blanca”. De ésto, el único “culpable” sos vos.

Pero ésto es sólo anecdótico. También he seguido tus declaraciones últimas y otras hechas en el tiempo. Y ya no me caben dudas que debés ser un gran tipo como lo refieren quienes te conocen. Se te intuye sincero, generoso, con criterio -y lo que son grandes virtudes-, humilde y sencillo.

En esas declaraciones, generalmente te hacés el distraído y humildemente mirás para otro lado cuando se te dice que ya no Bahía, sino el país entero está pendiente de tu trayectoria actual. Lo creas o no, es así; y justamente ésto es lo que me motivó a escribirte:

Manu (mi edad me permite aconsejarte)...

Estás en "tu" momento, pero también es el momento de muchos argentinos que tienen la mirada puesta en vos, buscando desesperadamente figuras que nos representen dignamente, como vos lo estás haciendo.

Es tu oportunidad (no tengo ninguna duda) de transformarte en ese ídolo que muchos buscan y que todos los argentinos necesitamos: que muestre la verdadera fibra de la gente del interior, la imagen sencilla y ‘pueblerina’ de una inmensa mayoría en el país, generalmente desconocida hacia afuera, dónde algunos de los que nos representan dejan mucho que desear.

Y lo que es más importante, es tu oportunidad histórica de mostrarle a muchos chicos y jóvenes de la Argentina, que trabajando fuerte se puede llegar, que la humildad puede codearse con el triunfo; que la fama puede acompañarse de la sencillez; que trabajar para todos, hace un gran equipo; que la altura no la dan sólo los centímetros; que los ídolos lo pueden ser en todo sentido...

Ojalá te conviertas en el ídolo de todos aquéllos que creen en vos (ya lo estás haciendo) y por favor, no cambies, porque de ídolos de barro ya estamos hartos y avergonzados. Y nuestros jóvenes no se lo merecen; es hora que empiecen a ver figuras representativas en todos los ámbitos.

Vos sos una de sus esperanzas y no podrás escapar de esa responsabilidad que hoy debés asumir, aunque tal vez te cueste asimilarlo todavía. Podrás hacerte el distraído hacia afuera (y me parece un gran gesto de tu parte) pero ya no podrás despegarte de esta imagen que hoy tenés y que seguramente vas a acrecentar, para bien de todos los que te siguen. Hoy jugás, como siempre, para el equipo; pero más te la jugás para ese multitudinario ‘equipo’ que tiene su mirada puesta en vos, desde la distancia, no lo olvides.

Manu: tal vez mañana o más tarde (no importa) seas campeón en la mágica NBA. Ojalá "podamos" ganar. Y vos te lo merecés, aunque para muchos de nosotros ya sos "el” campeón.

Tal vez algún día podamos darnos un apretón de manos, tal vez no; pero espero poder leer siempre noticias como las que me traen los medios hoy; no los triunfalistas, sino los que hablan bien de la persona, de Manu, el "bahiense"; ése del que todos los chicos (y también grandes) hablan.

Un abrazo y todo el éxito para vos.

Carlos Köhler

Bahía Blanca.

Argentina.

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