Lavié: “Es penoso ver el Partido Justicialista cerrado”

La primera candidata a concejal en las últimas elecciones aseguró que no comparte el modo de entender la política como la desarrolla la actual conducción del PJ. Fue en una nota brindada al semanario local Ecos de mi ciudad.
-En las últimas elecciones usted fue, por primera vez, candidata, siendo primera aspirante a concejal por el Frente para la Victoria, ¿qué factores incidieron, a su criterio, para que esta fuerza partidaria tuviera una magra perfomance, máxime teniendo en cuenta que la Presidenta Cristina Fernández consiguió en Dorrego casi tres mil sufragios más que los candidatos locales?

-Antes de comenzar a desarrollar la respuesta quisiera aclarar que soy sumamente respetuosa del electorado, considero al pueblo soberano en su decisión.

Ahora bien, intentando hacer un análisis, subjetivo y signado por la escasa experiencia política que tengo, podría pensar en distintos factores desde una perspectiva temporal; desde el pasado: las discontinuidades históricas del peronismo en Dorrego con debilidades y fracciones, los errores, algunos reconocibles, otros adjudicados; las desilusiones en la comunidad con algunos representantes, además de las idas y vueltas que desconciertan al electorado: división en 2007, alianzas en 2009, sin acuerdos en 2011.

Y, desde el presente: a diferencia del nivel nacional que a través de trabajo político sistemático pudo presentarse fortalecido en la unidad, con objetivos explícitos y una excelente llegada a distintos sectores a través de políticas públicas de gran impronta en la sociedad, en el nivel local se acentuó el dualismo existente entre peronismo y Frente para la Victoria, y a su vez la diferencia interna hacia el interior de cada uno, observándose cada vez mas atomizado el espacio político, la priorización de intereses personales, la inexistencia de fuertes referentes que la comunidad considere representativos, la escasa gestión de planes y programas nacionales y provinciales para el territorio, las discontinuidades en la implementación de algunos de esos planes, la falta de formación de cuadros de conducción, la política pensada solo desde el resultado electoral y no como actividad sistemática inherente a la vida en sociedad, entre otros.

Y aquí es donde debo hacerme cargo que creo haber sido uno de los factores que incidió en el resultado eleccionario al ser una de las principales personas que se opuso a un acuerdo electoral con la dirigencia del peronismo dorreguense, ya que no comparto el modo de entender la política como la desarrolla la actual conducción del Partido Justicialista, por eso adhiero tanto a la frase que dijo Néstor Kirchner en su discurso de inicio de mandato en 2003: “ me sumo a la lucha política creyendo en valores y convicciones que no pienso dejar en la puerta de entrada”. Siempre respete y respetaré diferentes modos de pensar, adhiero a la diversidad, a la pluralidad (de hecho incorporamos con gratitud a nuestro trabajo a los integrantes de la otra lista y sus seguidores), pero no a la dirigencia.

Y tengo claro que los cambios que deseamos, el desarrollo de nuestra comunidad y el éxito de nuestros proyectos si o si se basan en la real unidad y el trabajo colectivo, pero no concibo los pseudo-acuerdos en los que persisten esos egoísmos individuales y/o sectoriales en detrimento del bien común.

Pero más allá de los resultados, sigo creyendo y soñando en la libertad de elección, en una nueva lógica de militancia política y social, en la madurez política, en la democracia plena en la que la oposición discuta, disienta y cuando sea necesario también coopere, y en la que el electorado pueda leer claramente que proyecto sustenta cada espacio político.

Personalmente no sentí que el resultado fuese demasiado sorpresivo, era casi un hecho que el caudal de votos obtenido por la lista que representaba al partido en las elecciones primarias no se volcaría luego a la lista de la cual yo formaba parte, porque en la historia electoral del peronismo dorreguense ya se habían vivido estrategias similares, pero fiel a mis palabras e ideales, manifestadas al momento de aceptar integrar la lista, era preferible perder una elección y no acceder a un cargo en el Concejo Deliberante antes que desilusionar con mi accionar a la comunidad.

Quizás por eso los que creíamos en esta postura no nos angustió tanto el resultado, porque en todo momento valoramos que era un resultado genuino y verdadero: esas 1.432 personas adherían a esa propuesta sana, sin un aparato político encubierto detrás, sin clientelismo político, sin recursos, ni más ni menos que ideas, palabras, acciones, trabajo, con folletería y carteleria austera y realizada con recursos propios.

*¿Cree que hubo referentes del espacio que no fueron candidatos y, como se dice en lenguaje futbolero, no pusieron todo en la última campaña?

-No lo creo, tuve y tengo la certeza de fue así, pero quedará en la conciencia de cada uno de ellos cómo se comprometió o para quién jugó. Pero más allá de esa desilusión, también puedo decir que en ese camino descubrí un grupo pequeño de personas fascinantes, de las que pensé que ya no quedaban, a las que no les importa un cargo ni los arreglos, a las que les importa el vecino, la comunidad, la educación, la salud, el trabajo, personas que hasta pusieron dinero de sus bolsillos para hacer folletos y carteles, que trabajaron mucho y que lo siguen haciendo silenciosamente de sus lugares; para ellos, mi más sincero agradecimiento.

*A pocos días de las elecciones, en ocasión del primer aniversario de la muerte del ex presidente Néstor Kirchner, el sector político que usted integra inauguró un local partidario, ¿qué se hizo desde entonces? ¿Es verdad que usted se alejó de la política por diferencias con otros sectores del Frente para la Victoria?

-Sí. Teníamos proyectado desde inicios de la campaña abrir un local como referencia del Frente para la Victoria en la comunidad local, como lugar de encuentro para reuniones militantes, para diseñar acciones con la comunidad como talleres, capacitaciones y otras actividades socio comunitarias, y por el compromiso asumido de sostener el discurso desarrollado en la campaña en el que planteábamos que, en realidad, para nosotros comenzaba el genuino trabajo militante después de las elecciones, en el día a día, en la cotidianeidad.

Desde ese entonces un grupo reducido pero constante nos reunimos sistemáticamente para pensar e implementar algunas de esas actividades comunitarias que habíamos planeado, relacionadas a la gestión de alimentos no perecederos para preparar cajas navideñas, que de hecho distribuimos en diciembre a familias en situación de vulnerabilidad social en Coronel Dorrego, El Perdido y Oriente.

A partir de ese momento, comenzaron a visibilizarse nuevamente diferencias notorias de cómo pensamos y hacemos política cada grupo o sector y, a mí parecer, nuevamente las individualidades ganaron terreno sobre lo colectivo. Y si bien me caracterizo por ser luchadora, especialmente por mis convicciones e ideales, comencé a pensar que quizás ese ya no era el lugar para desarrollar lo que teníamos pensado; por lo tanto, como siempre hice en mi vida, doy el volantazo y tomo otro camino que sea significativo en mí andar.

*¿Qué opina de la aparición del FORD en el escenario político y electoral local?

-Desde el punto de vista de una sociedad democrática, me parece interesante la conformación de distintas fuerzas, agrupaciones o movimientos que respondan a los variados intereses y necesidades de la comunidad.

Desde el punto de vista personal, respeto los movimientos vecinalistas, pero no adhiero. Creo que una ideología está determinada por un sistema de valores en el que se sostiene un proyecto político especifico, esas ideas fuerza, esas concepciones son las que luego impregnan las acciones y la toma de decisiones al momento de ser gobierno o parte de uno.

Cada fuerza partidaria, ya sea de derecha, izquierda, centro derecha, se posiciona desde un paradigma de sociedad, de hombre, de economía, de desarrollo social, de educación, de salud. Entiendo que esta es una de las principales fortalezas a nivel nacional de este proyecto popular que promueve el FPV, primero con Néstor Kirchner y actualmente con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Está claramente definido su ideario y los objetivos que se persiguen, y estos se corresponden con la doctrina pensada por el Gral. Juan Domingo Perón.

Cabe aclarar que si bien FORD no es un movimiento vecinalista, de hecho tengo entendido que se está gestionando la conformación como tal, en 2011 se presentó con la lógica de un vecinalismo con acento en la política a nivel local.

Mi percepción es que en estos movimientos escindidos de otras fuerzas partidarias se desdibuja un poco esto de la ideario de sustento y, entonces, reina una cierta contradicción ideológica, como, por ejemplo, dentro de los planes de gobierno se podía observar algunas propuestas de recorte presupuestario propias de un modelo neoliberal o propuestas de desarrollo industrial basadas en distritos con características demográficas, económicas y productivas totalmente diferentes a las de nuestro distrito.

También, como estrategia electoral, se proponía el corte, promoviendo la adhesión a nivel provincial y nacional por un lado con el FPV para obtener los llamados “beneficios de arrastre” con la interesantes guarismos de encuestas que beneficiaban a la Presidenta y, paralelamente, su adhesión al proyecto político encabezado por Eduardo Duhalde, siendo este la antítesis del anterior.

Por lo antedicho, también me genera confusión observar dirigentes políticos que transitan de una a otra fuerza política, como si nuestras ideas, pensamientos y convicciones mutaran o se reciclaran con el pasar de los años.

*¿Considera que el Frente para la Victoria debe disputar la conducción del Partido Justicialista o tiene que fortalecer su propia identidad en Coronel Dorrego?

-Estoy convencida de que el Frente para la Victoria debería disputar la conducción del Partido Justicialista para comenzar a recorrer el camino de la real unidad , no una unidad ficticia o tejida en alianzas oportunistas para mantener el orden existente, como ha sido hasta ahora, y creo que sería maravilloso que las “bases peronistas” se movilicen e intenten llegar a esa conducción del partido, ya que es penoso observar el Partido Justicialista cerrado, habría que preguntarse si la bases del peronismo se sienten representados por la actual conducción, si la actual conducción es genuinamente peronista atendiendo a que más de una vez sus votos han sido vertidos a otros partidos.

*¿Cómo evalúa la gestión del gobierno municipal? ¿Cuáles son, a su entender, sus principales aciertos y errores?

-Creo que sería muy subjetivo evaluar aciertos y errores en la gestión del gobierno municipal, aunque sí, desde mi apreciación, podría enumerar lo que consideraría fortalezas y debilidades.

Como fortalezas puedo valorar las gestiones desde la Intendencia con la Provincia y la buena relación con esta demostrando ambas partes madurez política, la administración financiera del distrito con prolijidad, la ejecución de obras visibles para la comunidad (espacios verdes, infraestructura deportiva, gas en localidades, asfalto, etc), el buen manejo de los medios de comunicación a través de la publicidad de actos de gobierno y la presencia constante en actividades de las distintas instituciones del distrito.

Como debilidades: las dificultades para trabajar en red ya que continua una concepción de gestión compartimentada y estanca, la ausencia de políticas públicas referidas a planes y programas de desarrollo social para abordaje de problemáticas sociales como violencia familiar, el relevamiento de datos y acciones preventivas respecto adicciones, alcoholismo y embarazo adolescente, el fomento de la economía social de sectores desfavorecidos, el diseño e implementación de programas locales de recreación y deporte social, de promoción cultural como instrumento de real inclusión social, la casi nula inversión en infraestructura habitacional desatendiendo la gran necesidad de viviendas que aún persiste en las distintas localidades y la escasas decisiones referidas al fomento del desarrollo industrial y productivo del distrito.

*¿Por qué razones desde 1997 a la fecha en todas las elecciones -ya sea generales o de medio término- el electorado en nuestro distrito ganó la UCR?

-Pienso que por el imaginario colectivo de la comunidad, siento que muchas veces como ciudadanos dorreguenses nos hemos acostumbrado a priorizar lo seguro, lo conservador, la prolijidad en la administración pública, y nos genera una sensación de cierto riesgo la innovación, el cambio y la oportunidad a nuevas personas.

También, desde una reflexión crítica, por no lograr constituir una real oposición sustentable en el tiempo, por no surgir desde otros espacios verdaderos líderes políticos y populares, por no trabajar sistemáticamente para que estos conductores emerjan o en realidad para intencionalmente no permitir que surjan.

Ante esta ausencia, pienso que la UCR se ha fortalecido, superando las diferencias internas y diseñando un proyecto político a largo plazo desde Crego hasta la actualidad, con la segunda gestión Zorzano. Quizás a futuro, en algún momento, también a la UCR, como a los demás espacios políticos, se le dificulte encontrar nuevos referentes, nuevos líderes que tomen la bandera para continuar.

*¿Le gustaría ser candidata a intendente?

No, en 2015 no me gustaría ser candidata a intendenta. En 2011 accedí a la propuesta de ser candidata a concejal porque me sentía y me siento profundamente identificada y comprometida con este proyecto nacional y popular que propone el Frente para la Victoria. También, porque desde que nací tengo puesta la camiseta de mi adorado Dorrego y daría la vida por verlo pleno y en desarrollo, y porque aún en mi mente y en mi corazón existían pensamientos, ideas y sentimientos con un alto grado de utopía.

Al haber transitado por varias instituciones colaborando, pensé que desde ese lugar, Concejo Deliberante, podía continuar con el servicio a la comunidad. Siempre concebí los cargos públicos desde lo literal como “carga” bien entendida, como responsabilidad, trabajo, compromiso, convencida de que desde esos lugares uno tiene poder en su real significado: poder de “posibilidad”, posibilidad de hacer, de proponer, de tomar decisiones, de colaborar….

Habiendo estado por dos años en un cargo público jerárquico, relacionado al área de educación, logrado por esfuerzo propio de años de estudio, me di cuenta un día que mi supuestos se derrumbaban, que hay más probabilidades de “cambiar este mundo” desde la bases, en el trabajo del día a día, en contacto continuo con la comunidad, que ahí también se puede proponer, provocar rupturas, construir certezas, crear, generar cambios, cooperar, ayudar, ya que ahí se encuentran lo que Michel Foucault define como “micropolíticas del poder”.

Por tal razón, y respetando mis convicciones de cómo hacer y vivir la política, estoy pensando y gestando otro formato para saciar mi necesidad de militar la calle, los barrios y las localidades, con personas que tienen intereses comunitarios similares, más allá de la organización partidaria.

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