Lava autos, una alternativa de trabajo que crece en la ciudad

La situación social y económica agudizada por la falta de trabajo llevó a un grupo de personas a rebuscárselas para tener todos los días al menos un mínimo ingreso.
Lejos de imaginarse que con el tiempo la iniciativa tomaría forma, comenzaron a lavar los vidrios en una estación de servicio.

Posteriormente, la clientela comenzó a crecer y trasladaron su trabajo a la plaza que se encuentra a metros de la Escuela "Redonda", en el barrio San Ramón.

Allí no sólo el primer grupo que se formó desarrolla su trabajo de "lava autos" sino que alrededor de toda la plaza se puede observar de lunes a viernes en todos los horarios, a jóvenes e incluso familias enteras lavando coches.

Abel es uno de los primeros que comenzó con este trabajo en la zona y comenta que de a poco por la falta de trabajo se sumaron más y que "llegamos a ser diez de este lado de la plaza. Trabajamos todo el día y cada turno deja entre $10 y $15 para pagar la aspiradora que compramos para hacer el trabajo más completo".

Lo que se recauda se divide en partes iguales aunque no siempre es el mismo monto. "Los que más vienen son taxistas y remiseros que al terminar el turno tienen que dejar los vehículos en condiciones y ya nos conocen", destacó.

Y agregó: "Los fines de semana los particulares se acercan y muchos vienen porque hacemos nuestro trabajo con seriedad, lo cuidamos porque es nuestro ingreso seguro todos los días, por más mínimo que sea".

Utilizan el agua de la plaza y se autoabastecen de todos los insumos que necesitan para lavar. Los precios van desde $6 y el lavado completo $10 para los remiseros y los particulares $15.

"En el invierno es muy duro trabajar de noche, igual el verano por el calor pero lo hacemos con gusto. Son varios los que vinieron pidiendo ingresar al grupo, pero cuando son muy jovencitos duran poco y se van porque hay que respetar los turnos", comentó Abel.

Trabajo en familia

Otra de las familias -casi todos desocupados también- que trabaja en el lugar está integrada por ocho personas, entre ellas 5 hijos del matrimonio y un joven que vive en la casa. Están desde hace un año en el "rubro" de lavar autos y motos.

"No nos quedó otra, no teníamos trabajo y vimos que ésta era una alternativa a nuestro problema. En la casa trabajamos todos, desde mi mujer hasta los hijos, todos hacemos nuestro aporte para poder salir adelante", comentó el jefe de la casa con cierto temor a dar más detalles.

Sobre el mismo tema, comentó que "no molestamos a vecinos hacemos nuestra tarea y creo que muchos de ellos entienden que es por una necesidad. Mi mujer tuvo familia hace poco pero cuando se recupere va a volver a ayudarnos".

Sin dudas que se han creado en el último tiempo y potenciado nuevos puestos de trabajo, ya que la misma postal se observa en el barrio Las Vías donde varias personas se instalaron cerca de la ruta para ofrecer el servicio de lavado.

No molestan, son conocidos por los vecinos y tratan de mejorar las condiciones de trabajo aunque reconocen que el trabajo tiene sus pro y contra.

"Ya la gente nos conoce y viene sola a hacer lavar los coches, a veces tenemos temor que se nos impida pero hasta ahora sólo la Municipalidad vino para advertirnos sobre el uso del agua para que no se derroche, pero nosotros pedimos autorización para usar la de una cisterna ubicada en la plaza", comentó el hombre.

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