Desde hace años, quienes vivimos en Mar del Plata hemos visto cómo ha cambiado la fachada de la ciudad. Aquellos que la elegían como destino vacacional, poco a poco han formado aquí un hogar.
El crecimiento demográfico es un resultado favorable para la ciudad. Pero también implica determinadas responsabilidades para quien acoge a los nuevos habitantes. Por ejemplo, garantizar los servicios básicos, sostener niveles adecuados de calidad de vida, promover el empleo y proteger el medioambiente. Una enumeración sencilla pero de difícil alcance.
“América Latina y el Caribe es la segunda región más urbanizada del mundo. El 75 % de la población vive en ciudades urbanas (460.000.000 millones de personas). La región cuenta con cuatro de las veinte ciudades del mundo con una población superior a los diez millones de habitantes. Veintiún economías metropolitanas generan un PBI combinado de novecientos mil millones de dólares estadounidenses (25% del PBI de la región). Cuenta con quinientas cincuenta ciudades de entre cien mil y dos millones de habitantes (el 55% del PBI de la región y se espera que crezca al 80%). Ciento cuarenta de estas ciudades están creciendo por encima de sus promedios nacionales”.
Mar del Plata
Tranquilamente, nuestra ciudad puede ser una de ellas. Es por ello que el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) nos introduce en la “Iniciativa de ciudades emergentes y sostenibles”, de donde surgen los datos citados. El programa se centra en tres áreas críticas: sostenibilidad ambiental y cambio climático, desarrollo urbano y sostenibilidad fiscal, y gobernabilidad. Se enfoca en las ciudades de tamaño medio que están mejor posicionadas para una planificación de este tipo de crecimiento y para adaptarse a los retos del futuro. Muy bellas palabras. Pero, ¿en qué consiste la plataforma?
El proyecto prevé distintas fases. La fase I, de identificación y diagnóstico de áreas de acción, abarca la recolección de datos, el análisis de indicadores y la comprensión de iniciativas en progreso. La fase II, de priorización de áreas de acción en conjunto con autoridades y autores locales, maneja cuatro criterios: vulnerabilidad al cambio climático, opinión pública, costo, calidad y efectividad de iniciativas en progreso. La fase III comprende la identificación y priorización de soluciones y acciones. La fase IV, el plan de acción, con la definición de acciones concretas, el diseño de tablero de indicadores para el seguimiento y evaluación por parte de la administración, la identificación de necesidades financieras y posibles fuentes de recursos para los proyectos. En la fase V se incluyen monitoreo y profundización, apoyo y/o implementación de un sistema de monitoreo externo; profundización, diagnósticos y proyectos de inversión.
Trujillo (Perú)
La ciudad de peruana de Trujillo fue la primera en recibir la ayuda del BID a partir de su participación en esta iniciativa. En base a un conjunto de evaluaciones, la ciudad dio paso a una serie de proyectos a corto plazo relacionados con los siguientes aspectos: actualización de gestión ambiental de residuos sólidos, diseño e implementación de un nuevo relleno sanitario, campañas para crear mayor conciencia y responsabilidad ciudadana respecto a los residuos sólidos, gestión del transporte vehicular, y diseño e implementación de un observatorio de seguridad ciudadana para informar a las autoridades y combatir la violencia y la delincuencia.
En cuanto a la sostenibilidad fiscal y la gobernabilidad, Trujillo asumió una misión estratégica. Según textuales palabras de la institución, deberá afrontar el desafío de construir unas finanzas públicas “sanas y robustas y un gobierno municipal que cumpla su misión con responsabilidad. Se enfocarán esfuerzos a corto plazo en los temas de ingresos y de mecanismos adecuados de gobierno. Esto permitirá en el largo plazo mejorar la clasificación crediticia y obtener mayores recursos a menor costo, para darle sostenibilidad a su gobierno”. Entonces, ¿qué mágicas recetas aplicó el municipio peruano para lograr estos objetivos? Incrementó los ingresos por recaudación de impuestos, incluyendo el cobro de publicidad en espacios públicos. Implementó un sistema de recaudación provincial de impuestos por ventas de bienes inmuebles, lo que llevó a reformar el impuesto de transferencia de la propiedad. Y optimizó los activos fijos de la municipalidad. Su indicador de progreso son las ganancias de capital, que se producirán a medida que se vayan vendiendo los activos. Todo esto resulta sumamente interesante, porque para ser calificado en progreso se considera más importante la venta de los bienes que su cotización en el mercado.
¿Entonces?
¿Es posible que se den tantas coincidencias? ¿O podemos decir que las ciudades latinoamericanas van hacia el mismo destino? Mar del Plata tiene la valiosa oportunidad de integrar este programa y está aplicando en sincronía las mismas acciones que pusieron en marcha otras ciudades.
Ahora bien, ¿estamos capacitados para asumir estos compromisos? ¿Cuál es el costo y cuál el esfuerzo que indudablemente debemos asimilar los ciudadanos? ¿Estamos dispuestos a enfrentarnos a un control externo de los recursos y de las gestiones del municipio? Casualmente, quien fue designado para el monitoreo de este programa en Trujillo está comprometido con el Movimiento Independiente Liberal Trujillo Ahora, que se identifica en su página de Facebook como “la doctrina del liberalismo: libre mercado, libertad de precios, libre competencia, afirmación de la iniciativa individual, libre empresa, defensa de la democracia, del respeto a la ley. Estado mínimo y eficiente ante la ley. Libertad, cumplimiento y vigencia de la Constitución de 1993. Así de claros somos aquí. ¡Viva el Perú liberal!”
Reminiscencias de viejas recetas que aún duelen en el ideario popular argentino. Aunque no podemos dar respuestas directas a todos los interrogantes abiertos en esta nota, sí somos capaces de llamarnos a la reflexión y observar. No podemos volver sobre el camino andado. Como dice el dicho popular, “uno no se baña dos veces en el mismo río”. Y así será.
por Dra. Victoria Solari
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