No se necesitaron de grandes muestras estadísticas o afinar demasiado la punta del lápiz para realizar cálculos de máxima precisión y poder comprobar, de ese modo, que el proceso inflacionario que se registró en el país durante 2011 tuvo una incidencia significativa en el bolsillo de los consumidores.
En este sentido, vale resaltar que a lo largo del año pasado en Tucumán, el precio de la Canasta Básica Alimentaria (aquella que pondera el límite que demarca la línea de indigencia) tuvo un incremento del 23,21 por ciento, índice resultante de comparar el nivel de precios registrados en diciembre de 2010 (998,04 pesos) y el referente a igual mes de 2011 (1.229,66 pesos).
Estos indicadores corresponden a los datos recabados, durante el período consignado, por parte de EL SIGLO en los principales centros de compras de la capital, relacionados con la valorización de los primordiales 25 productos alimentarios que componen la Canasta y codificados en función del nivel de consumo representado por una familia tipo compuesta por cuatro personas. De este modo, el ascenso monetario se ubicó en los 231,59 pesos a lo largo de 12 meses.
Sin cortar con la tradición, los números emitidos por el intervenido Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) resultaron ampliamente inferiores a lo reflejado en las góndolas comarcanas. Así, para el organismo estatal, el ascenso de precios de la CBA sólo llegó al 9,65 por ciento en la variación anual, al tomar como base los exiguos 578,58 pesos correspondientes a diciembre de 2010 y el valor final indicado en el epílogo del año pasado que rondó los 634,40 pesos.
De la información anterior, se reflejan además las divergencias destacadas no solamente en un análisis macro sino también al momento de puntualizar parámetros relacionados con los valores netos. De ello surge que la última cifra del INDEC en torno a diciembre de 2011 resultó ser un 48,41 por ciento inferior a la cotización estimada por este medio (1.229,66). Si la diferencia se traslada a expresión monetaria se estaría hablando de un desfasaje cercano a los 595,26 pesos entre ambas estimaciones (vale indicar que las cifras expuestas por EL SIGLO, fueron confeccionadas teniendo en cuenta la tabla de unidades calóricas para consumo elaborada por el INDEC).
Algunas de las consideraciones que pueden desglosarse al examinar el panorama global de precios en la provincia, indican que durante enero y septiembre se produjo una deflación (descenso en los valores), en el orden del 0,10 y 2,9 por ciento, respectivamente, en relación a los meses anteriores.
A su vez, puede indicarse que el mayor repunte registrado para el cálculo tucumano se produjo entre julio y agosto, donde el encarecimiento de precios trepó 86,87 pesos. Mientras que el menor aumento (exceptuando las bajas referidas anteriormente) se consolidó en la franja septiembre-octubre, pues el valor de la Canasta se encareció en ese momento en torno al 0,55 por ciento.
Valer analizar, además el esquema oscilante que se produjo en diferentes momentos del año con respecto a la valuación de algunos productos. Para ello se tuvo en cuenta la diferencia promedio que se estableció entre el menor valor registrado en relación con el mayor precio al cual arribó tal artículo (ver cuadro inferior), de ello surge que: tanto el vinagre como el te tuvieron un incremento que llegó a ser del 116%; harina (100,53%); soda (88,88%); café (85,75%); polenta (74,18%), hortalizas (55,32%); carne (17,64%) y aceite (9,92%).
En tanto, el INDEC dio a conocer ayer también el Nivel General del Índice de Precios al Consumidor, el cual registró en diciembre una variación de 0,8 por ciento con relación al mes anterior y de 9,5 por ciento de ascenso durante todo el año 2011. Como se recordará, días atrás, diputados de la oposición informaron que para las consultoras privadas el nivel inflacionario anualizado llegó al 22,8 por ciento.
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