Una reunión que había sido convocada en Orán por la comisión de Asuntos Municipales de la Cámara de Diputados para tratar ayer el proyecto de municipalización de Aguas Blancas fracasó ayer cuando quedó en claro que ningún funcionario de esa comuna ni algún concejal iba a participar del encuentro.
Esta es la segunda vez que los legisladores justicialistas intentan hacer tratar un proyecto de municipalización de Aguas Blancas. En 2007, fracasó uno presentado por el entonces diputado Oscar Salvatierra, ahora presidente de la Auditoría General de la Provincia. Este año la iniciativa partió del senador Froilán Pedroza.
Su proyecto fue adoptado como una causa propia por los diputados justicialistas que ayer se constituyeron en Orán con la intención de comenzar a negociar los límites que tendría la nueva comuna
Pero el empeño de los justicialistas no tuvo su correlato entre ediles y funcionarios del municipo oranense: es que, la comuna de Aguas Blancas le haría perder cerca del 40% de su superficie.
Las cuentas que se hacen, sin embargo, no sólo son de kilómetros cuadrados o de recursos que dejaría de percibir Orán, sino votos y caudales políticos.
El nuevo municipio podría alterar el mapa político de la zona y hacer aparecer al lado del renovador Marcelo Lara Gros un municipio justicialista.
Ayer Astún dijo que, si no hubo ediles para la reunión, fue porque Lara Gros dio una orden de que no asistan. Y lamentó que se haya "desairado", a una comisión de vecinos pro municipalización de Aguas Blancas.
Los legisladores justicialistas fundamentan su iniciativa en el hecho de que Aguas Blancas es la única localidad fronteriza salteña que no es una comuna.
El proyecto, sin embargo, tiene que sortear un duro escollo: una vez sancionada la ley , un referéndum en el actual municipio de San Ramón de la Nueva Orán debería aprobar la división.
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