Cinco palabras utilizó ayer Mashur Lapad para desacreditar la acusación de que maneja el extenso departamento de Rivadavia como un feudo, hecha por legisladores municipales y provinciales: “Sólo es una chicana política”.
Un idéntico comentario hizo el diputado provincial, Jesús Ramón Villa, sobre el senador.
Lapad lleva como senador provincial catorce años, en los que apoyó sucesivamente a Juan Carlos Romero y, tras ser elector gobernador, a Juan Manuel Urtubey.
En tanto el intendente de Juan Solá, Atta Gerala, también del departamento de Rivadavia, cumple ahora su cuarto mandato. Su gestión administrativa también está siendo evaluada por Auditoría General de la Provincia.
En relación al municipio de Rivadavia, el informe de Auditoría detectó que el intendente hace todo el manejo de los fondos municipales y que paga personalmente en efectivo a proveedores y a instituciones beneficiarias de planes provinciales.
El sistema unipersonal utilizado por Cuenca, dijo el informe, hace casi imposible que se realicen tareas de control. “No tengo nada para comentar”, agregó ayer Mashur Lapad al ser consultado por las irregularidades detectadas por Auditoria en Rivadavia.



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