El ministro de Educación, Marcelo Mango, y su par de Gobierno, Luis Di Giácomo, concretaron la firma del convenio bilateral que dará inicio al programa y que permitirá a quienes se encuentran privados de su libertad -en los seis penales que funcionan en la provincia- realizar actividades físicas deportivas.
El programa se convierte en la primera iniciativa de este tipo que se desarrolla en la provincia, unificando los esfuerzos de los Ministerios de Gobierno y de Educación.
Al respecto Mango destacó la implementación de este plan, que permite "avanzar en un derecho más". "Para nosotros hay dos cuestiones centrales: la primera es desarrollar la educación física en nuestro sistema educativo, con nuestros alumnos; para eso creamos una Dirección de Educación Física y Deportes, que no existía; creamos los Clubes Escolares, para que la escuela vuelva a ser un lugar abierto a la actividad del barrio, y desarrollamos los Juegos Río Negro en Acción, Evita y Escolares”, dijo.
“Además, impulsamos fuertemente la educación en contexto de encierro, para que los ciudadanos que están con su libertad reducida puedan ejercer el derecho a la actividad física", afirmó el funcionario.
"La educación física, el desarrollo del juego y la recreación, generan mejores condiciones de vida, y los problemas que tenemos hoy, con la falta de actividad, el sedentarismo, las enfermedades cardiovasculares, tienen que ver con eso”, añadió.
Mango remarcó que "hoy estamos extendiendo este derecho a los jóvenes y adultos en contexto de encierro”.
Di Giácomo destacó que el programa “va más allá de una mera cuestión formal o que algunos pudieran pensar que se trata de un tema secundario, para nosotros es un tema prioritario, es un tema primario que tengamos los recursos humanos que puedan empezar a trabajar en esto que significa reemplazar la droga por la actividad física” en los penales.
Señaló que “venimos de una situación de amotinamiento en el penal de Roca y más allá de las situaciones puntuales que pueden desatar este tipo de fenómenos, sabemos muy bien que toda persona que está constreñida a un ámbito absolutamente reducido, como los internos o detenidos en las cárceles, va dejando de lado el cuidado y la atención de su físico”.

Comentá la nota