Lanzaron un programa dirigido a comunidades indígenas y criollas

"El futuro está en el monte" promueve la producción de asociaciones de mujeres artesanas y forestadoras, de ganaderos criollos, de apiculturores y de forestadores, entre otros.
La Fundación Gran Chaco presentó su stand en FRUTAR 2011 con el lanzamiento del El futuro está en el monte, un programa de conservación, manejo, enriquecimiento y valorización del monte nativo para el desarrollo de las comunidades indígenas y criollas del Oeste de la provincia de Formosa, y en ese marco también se presentó Sacharevista, un medio para la comunicación donde tienen espacio las diferentes voces del monte.

El modelo de producción "El futuro está en el monte" parte del análisis de las actividades económicas tradicionales de los pueblos originarios, valorando su forma organizativa y su impacto ambiental, y pretende potenciar esta misma estructura incorporando nuevas tecnologías e insertándolas en el mercado.

La Fundación Gran Chaco, con este programa trabaja y promueve la producción de asociaciones de mujeres artesanas y forestadoras, asociaciones de ganaderos criollos, asociaciones de apiculturores y asociaciones de forestadores, entre otros.

Agustín Noriega, de la Fundación, explicó en el lanzamiento del programa que el concepto de El futuro está en el monte tiene que ver con que las cosas se tienen que hacer con lo que está en el territorio, lo que está en Formosa, en contraposición al concepto que sostiene que las topadoras son el futuro: "Desde hace unos años la frontera agropecuaria viene avanzando sobre nuestro territorio y hay un concepto que señala que para que haya producción y la gente esté mejor necesitamos que vengan capitales de afuera, topadoras, que vengan cosas extrañas al territorio, entonces nosotros planteamos la necesidad de pensar cosas nuevas, de meternos por caminos nuevos, innovar, y en este momento me acuerdo de algunos dirigentes indígenas y criollos que nos están entre nosotros y que fueron maestros nuestros, uno de ellos Bilardino Benitez quien nos enseñó que probando nadie se empacha, es decir, probando, haciendo cosas de a poco, se va construyendo; y un poco el sentido de El futuro está en el monte es ir practicando, probando, incorporando tecnología que se necesita para que los productos y el monte tengan su valor".

Apoyo del Estado

El secretario de Recursos Naturales Ordenamiento y Calidad Ambiental, Hugo Bay, en representación del Ministerio de la Producción y Ambiente de la provincia, dirigió también unas palabras y destacó el hecho que "este proyecto maravilloso que está empezando a ejecutarse y que sin lugar a dudas va a tener resultados asombrosos y muy positivos, tiene esto de poner en valor a la naturaleza, pues es muy importante que entendamos la importancia de darle a la naturaleza el valor productivo que tiene y en ese sentido darle la verdadera sustentabilidad que pasa justamente por algo que El futuro está en el monte lo contempla y que es el hecho de tomar los aspectos económicos, sociales y ambientales".

Asimismo, marcó la importancia de entender que se puede trabajar entre el Estado y la sociedad civil: "Lo que necesita hoy el ambiente, la sociedad, nuestra naturaleza, son acciones concretas y en ese sentido lo mejor que podemos hacer es trabajar juntos y por lo tanto El futuro está en el momento significa también una articulación real y concreta entre Estado y sociedad civil que son los amigos de la Fundación Gran Chaco, a quien quiero agradecer por todo lo que están haciendo".

Finalmente, afirmó que "como representante del Ministerio de la Producción y Ambiente tengo que decirles que el trabajo que desarrollan en el territorio es algo fundamental para nuestra provincia y para su gente, y sin lugar a dudas esto va a ser algo que va asombrar al país y el mundo".

Durante el acto también se presentó un grupo de coreautas de la etnia Qom que interpretó canciones compuestas a través de la numerofonía, un sistema de notación desarrollado por Sergio Aschero quien junto a Mirta Karp (ambos presentes en el stand) desde hace 8 años están trabajando con comunidades indígenas de El Potrillo y ahora de Ingeniero Juárez donde dictan talleres de numerofonía.

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