Mientras a nivel nacional se lanzó una nueva línea de créditos para pymes, con tasas fijas y en pesos, en Olavarría están a punto de entrar en vigencia los préstamos "Fuerza Productiva", impulsados por la cartera de Producción bonaerense.
Así lo indicó ayer a este Diario la responsable de la Secretaría de Desarrollo Local, contadora María del Rosario Endere, al ser consultada sobre la línea lanzada desde la Presidencia. "Hay muchas empresas que están necesitando financiamiento y esperan este tipo de propuestas, con tasas subsidiadas, ya que trabajar con una tasa variable siempre genera inseguridad", argumentó la funcionaria, aun sin conocer los detalles más minuciosos del proyecto.
Claro que desde la Agencia de Desarrollo Local (Adelo), se mantiene un permanente contacto con las pymes, las entidades bancarias y los organismos estatales encargados de gestionar créditos blandos y préstamos que puedan contribuir a aumentar la producción y la capacidad de generar puestos de trabajo en el Distrito.
Y en esta línea se inscribe la línea "Fuerza Productiva", impulsada por el Ministerio de la Producción provincial, que, ajena a este nuevo anuncio, se encuentra "próxima a salir". Se trata de una línea orientada a las empresas industriales, que destinará 500 millones de pesos para pymes en general, 70 millones para emprendimientos ubicados en parques industriales y otros 30 millones a cooperativas, por lo que el plan se subdivide en "Fuerza Pyme", "Fuerza Parque" y "Fuerza Cooperativa".
A punto de hacerse efectiva, la línea se implementaría a través del Banco de la Provincia e incluiría una tasa aproximada al 9,5% anual, que se podría reducir en dos puntos para el caso de las empresas instaladas en parques industriales. La tasa será fija, con plazos de distinto tipo, que llega hasta los 60 meses.
Características
¿Cuáles son las características de la línea de préstamos para pequeñas y medianas empresas lanzado por la presidenta Cristina Kirchner? Se trata de 8.000 millones de pesos destinados a la inversión, con una tasa fija de 9,9% anual en pesos y un plazo de 5 años.
El programa, que apunta a incentivar las inversiones y las exportaciones y hasta mermar la suba en los precios, es para todos los sectores productivos y, aunque originalmente había trascendido que abarcaría sólo al Banco Nación, ayer la Presidenta enfatizó que involucrará a entidades públicas y privadas.
El anuncio de la próxima implementación del programa denominado Financiamiento Productivo del Bicentenario se concretó esta misma semana, con la idea de "reducir nuestra dependencia de los insumos importados", dijo la mandataria nacional. Los préstamos se ofrecerán en pesos a un plazo máximo de cinco años y a tasas "como nunca se dieron en las últimas décadas", se entusiasmó.
Aludió así al tope del 9,9% anual que el Estado le impondrá al interés (las tasas vigentes en el mercado en créditos para inversión van del 14 al 20%), ya que se trata de recursos que, si bien serán colocados por entidades financieras públicas y privadas, serán aportados a éstas por el Banco Central (BCRA) a cambio de la cesión de títulos públicos que los bancos que adhieran tengan en sus carteras de inversión, en un mecanismo conocido como redescuentos.
La medida confirma que el Gobierno pasó a darle a la entidad monetaria un rol más activo tras su último y desprolijo recambio de autoridades, a la vez que genera temores por el impacto inflacionario que podría tener, ya que si bien se diseñó como una medida para combatir ese fenómeno al alentar la oferta productiva, en su primera etapa significará inyectar más dinero al mercado.
La línea contará, en principio, con hasta $ 8.000 millones hasta fin de año y sus potenciales destinatarios tendrán que pasar, por lo menos, dos filtros: el de una evaluación pública (una comisión en la que confluirán funcionarios de los ministerios de Industria, Agricultura y Economía, que analizará si se trata de proyectos de impacto estratégico) y el del propio banco, que evaluará el riesgo crediticio en sí.
Al presentar la iniciativa desde el Salón de las Mujeres del Bicentenario de la Casa Rosada, Cristina Kirchner sostuvo que busca "fomentar y desarrollar los sectores estratégicos y lograr un fuerte envión a las exportaciones. Activar lo que llamo poleas de crecimiento", dijo.
"Queremos seguir insistiendo en este criterio, que es agrandar el mercado y los consumidores con la necesidad de más mano de obra", apuntó, antes de aclarar que la evaluación sobre la capacidad crediticia de quienes se sumen al plan la determinará el sector financiero.
El ministro de Economía, Amado Boudou, al presentar el "plan" planteó que los pedidos de créditos deberán hacerlos los particulares "ante la comisión de los tres ministerios que intervendrán en la evaluación", la que se crearía en estos días por decreto. La última creada por esa vía (de coordinación financiera), en la que debían confluir autoridades de Economía y del BCRA, nunca funcionó.
Pero Cristina Kirchner, habitualmente muy atenta al sentido de algunas palabras, le objetó luego esa definición. "Es una medida. Yo no hablaría de plan: prefería salir corriendo antes de escuchar esa palabra", en referencia a las reminiscencias de crisis que le generan.
Al término de la presentación, la ministra de Industria y Turismo, Débora Giorgi, coincidió con la Presidenta al señalar que esta "medida" es "inédita en el contexto internacional de ajuste y restricciones".
Destacó que será el Estado quien "dispondrá recursos para que el sector privado invierta y así sostener el crecimiento con desarrollo", y confió que en su dependencia ya tienen relevados "más de 100 proyectos de inversión en sectores estratégicos de nuestro sistema productivo", con lo cual se podría conjeturar que se trata de empresas que ya cuentan con su aval para acceder al financiamiento y sólo necesitarían convencer al funcionario de otra cartera que forme parte del triunvirato evaluador para quedar a las puertas de acceder a los fondos.



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