Dos postas sanitarias son los centros de referencia pero todas las unidades sanitarias asesorarán a las potenciales donantes. Ayudará al crecimiento de los recién nacidos que no tengan la posibilidad de ser amamantados. No daña al organismo de las mamás porque les evita molestias por la acumulación del excedente. Además, “crea lazos de solidaridad”.
En su primera etapa, la iniciativa apuntará a que las madres sepan “que la leche que su bebe no necesita y que van a descartar puede salvar a otro”, apuntó Graciela Novoa, subsecretaria de Atención de la Salud local. El procedimiento en el que participarán las voluntarias “es rápido, gratuito, no doloroso y no genera inconvenientes” en el organismo de las pacientes. Sobre todo para quienes son “hiperproductoras” resulta una ayuda para no exponerse a molestias, inflamación o fiebre que puede producir la acumulación.
Lo obtenido “se coloca en freezers para ser conservado, se envía al hospital San Martín de La Plata para pasteurizarse y vuelve al lactario del Meléndez, donde se rotula”, precisó la funcionaria, en diálogo con LA TERCERA. También se le aplicarán análisis químicos, como el de la medición del PH para asegurarse que tenga la acidez adecuada. Allí se distribuye en Neonatología para los niños que no tienen otra forma de nutrirse.
Si bien las postas anfitrionas son de Glew y San José, las donantes de otras localidades pueden preguntar en las salitas de sus barrios porque los profesionales deben informarles cómo ponerse en contacto con quienes hacen las recolecciones. “Instalar un tema casi desconocido para la comunidad puede traer muchos beneficios para los chiquitos, pero además incentiva la solidaridad”, rescató la especialista.
El anclaje territorial de la medida reduce los obstáculos de las mujeres que quieren ayudar porque muchas dan su excedente cuando están en el hospital y “prometen volver, pero después vivir lejos, tener un bebé recién nacido u otros hijos las lleva a no cumplirlo”. Ahora tendrán el punto de referencia cerca de sus casas.
Pueden participar vecinas “sanas, que no fumen o lo hagan como máximo con cinco cigarrillos por día, no tomen alcohol o lo hagan en poca cantidad, y hayan tenido controles durante su embarazo con resultados normales, lo que garantiza la calidad de la leche”, convocó Novoa.
El programa tiene como antecedente la labor del centro sanitario platense, al que acudieron 1.300 vecinas, que donaron alrededor de 2.500 litros para asistir en total a 1.450 nenes y nenas sin posibilidad de ser amamantados. En el continente, se lleva a cabo con éxito en Brasil.
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