Los radicales entraron en un fuerte vaivén de indefiniciones. Desde el partido sellan la alianza con UCyB y dicen que están más cerca del FAP ideológicamente. Las fuentes consultadas narraron los entretelones de la interna entre el MORENA y el MODESO, mientras que las razones de ambos vuelan agitadas por un viento peligroso.
La información que llega desde ámbitos parlamentarios de la Nación, da cuenta que nuevamente hay charlas entre Francisco de Narváez y Mauricio Macri y que, según un diputado nacional del Frente para la Victoria (FpV), no sería raro que terminen sellando un nuevo acuerdo.
Si esto sucediera, dejaría a la UCR en una virtual e incómoda situación de definiciones para tratar de explicar qué quisieron hacer con el interbloque entre los ediles Emiliano Bursese y Gabriel Di Masi, Cristian Bosio y Martín Sosa.
Desde luego, también dejaría al bloque de UCyB en una posición sumamente incómoda por el conocido enfrentamiento que hay con el PRO de Néstor Grindetti, que se tomó el trabajo de hacer una “depuración”, como él supo calificarlo hace dos años.
Ahora existe un trabajo dialéctico que está realizando el diputado nacional Oscar Aguad, fogoneando el acercamiento al PRO, mientras su par Miguel Bazze trata de parar el macrirradicalismo y hace viento para alejar las llamas de esa alianza, tratando de acercar posiciones en el sentido de Hermes Binner y el FAP.
En ese marco, el presidente de la UCR local, Oscar Santín, luego de sellar el acuerdo con UCyB, salió a decir que la línea ideológica que siguen está más cerca del FAP que del PRO. Desde luego, esto se hace cada vez más complicado para explicar por parte del radicalismo, que desperdició la unidad de su bloque por las negociaciones que se realizaron entre ediles, dirigentes y funcionarios de toda índole parlamentaria.
Desde UCyB explicaron que la idea era sumar fuerza para negociar más poder en las comisiones parlamentarias, pero de la idea original de cinco ediles como primera minoría, terminaron cuatro, más el desconcierto de cualquier afiliado radical de Lanús.
Diario del Sur del GBA consultó algunas fuentes del radicalismo local y poco a poco trató de ir armando el rompecabezas que implica la interna desatada en el seno de los radicales lanusenses.
Las fuentes consultadas coincidieron en remarcar que la interna está dividida entre el MORENA y el MODESO, y que la falta de organicidad del partido a la hora de las decisiones termina por minar la unidad de toda la UCR.
Un dirigente de larga data entre los radicales locales confesó que el acuerdo con los denarvaístas fue para tener un poder más convincente a la hora de “negociar” con el oficialismo local, quien no reniega por cierto de los acuerdos parlamentarios, como quedó demostrado en varias oportunidades con el voto de las comisiones que terminó inclinando la balanza para el FpV, según remarcó este dirigente radical.
Por otra parte, si bien públicamente la relación entre los concejales Carlos Folino y Bursese es cordial, las fuentes consultadas no dudan en señalar “diferencias sustanciales en el orden de las negociaciones para afuera del radicalismo”.
Pero lo cierto es que la UCR no tuvo empacho, siquiera, en entregar la presidencia del bloque a los denarvaístas, quienes —generosos— cedieron la presencia en las comisiones a los radicales, algo que terminó por separar las aguas de los correligionarios, porque una parte radical no estuvo de acuerdo en ir a confrontar en las reuniones de comisión, mientras “los de UCyB, recogen los frutos”.
Esto provoca que la interna se filtre en la relación de los dirigentes, y esa relación termina cayendo en una caja sin fondo que no satisface a nadie dentro del partido, y al fin todos parecen estar cinchando para ver si van a la centro izquierda o a la centro derecha, según donde esté el beneficio, dejando a todos los simpatizantes del partido en un nuevo virtual éxodo de votantes hacia otras fuerzas por la gracia de las notables indefiniciones radicales.
Folino fue muy claro cuando habló con este medio y pidió que si se tenía que romper que se rompiera, rengando de que la UCR siga doblándose en internas como la de Alfonsín-Cobos, que terminó en el fracaso electoral que todos conocen, 10 años más tarde del garrafal error de la Alianza caída en 2001.
Ahora, el radicalismo de Lanús navega sin brújula en aguas donde “miles de razones” parten los acuerdos parlamentarios ideológicos que podrían encauzar una construcción más seria y con futuro dentro del partido radical.
Las tentaciones parecen estar en el orden del día, según manifestaron dos dirigentes del partido a este medio, y no son siempre las convicciones las que inclinan la balanza, dejaron trascender estos viejos militantes de la UCR.
“O vamos alguna vez por el bronce o nos quedamos en la diaria”, afirmó un dirigente de vieja cepa lanusense que lleva la boina blanca en un rincón del corazón, y concluyó: “Eso es lo que tendrían que evaluar los jóvenes que recién llegan”, aunque, claro, desde la juventud no dudaron en contestar para cerrar el debate: “Los viejos cerraron el partido para ellos y suspendieron las promociones”.
Está claro que la UCR de Lanús cayó en una encrucijada de la que le será harto difícil salir airosa, si es que quiere, claro, ser alguna vez una alternativa local con serias aspiraciones a ganar la intendencia peronista por siempre.







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