La concejal del FAP especificó algunos detalles del convenio de construcción de viviendas en Valentín Alsina, aprobado por el Concejo y al cual reiteró su apoyo. Si bien destacó la iniciativa privada, cuestionó que el Estado no destine dinero “para hacer viviendas para las clases más bajas, como se promete muchas veces”.
“Se va a revalorizar la zona, le va a traer un progreso importante. Que es lo que no podíamos impedir, porque es un lugar que está muy abandonado de Valentín Alsina. Es un espacio de muchas manzanas donde no hay calles que lo comuniquen de un lado al otro. Es un gran descampado”, observó.
Según indicó, el proyecto contempla en principio la edificación de 800 viviendas de dos y tres ambientes, que incluiría, de acuerdo al expediente, un centro comercial. “Van a haber algunos negocios y espacios verdes, se van a abrir varias arterias así se comunican las calles laterales con Remedios de Escalada de San Martín”, amplió.
En este marco, La Rosa valoró el aporte privado allí donde el Estado “no está haciendo viviendas”. “Todo el mundo quiere el progreso y el único que lo quiere hacer en este momento evidentemente es un privado”, consideró, y afirmó que “desde Provincia y Nación todos los proyectos que han empezado han quedado sin terminar”. “Nos gustaría también que el Estado tuviera injerencia para hacer viviendas como en otras épocas”, remarcó.
Y reforzó: “No se ha destinado el dinero que prometen muchas veces para hacer viviendas para las clases más bajas, que son las que tienen muchas falencias. Si bien la clase media tampoco tiene muy fácil el acceso al crédito, las clases bajas creo que son las que peor están y las villas se han ido acrecentando con rapidez. Mucha gente vive en condiciones infrahumanas, es tristísimo ver gente en el medio del agua o entre la basura”.
Una de las salvedades realizadas por La Rosa fue que el emprendimiento no afectará, al menos de momento, a la Escuela Media Número 9 de Alsina, ubicada cerca del predio en cuestión: “En realidad la escuela está en terrenos de la Provincia, o sea que el municipio no puede ir y expropiar una parte. No es la misma nomenclatura catastral, no tiene nada que ver un predio con el otro. Campomar es un predio que tiene un dueño, y la escuela es de Nación, y luego pasó a manos de la Provincia”.
“Pasa por el Concejo Deliberante porque son predios privados donde alguna vez hubo una expropiación y después esa expropiación cayó, entonces hacen un convenio por el municipio porque tienen que abrir las calles y van a hacer espacios verdes, que quedarían para la comuna”, aclaró además.
Por último, la edil se expresó a favor de la constitución de un Comisión de seguimiento para el proyecto, aprobada también durante la última sesión. “Todo lo que sea más control no perjudica a nadie, al contrario. Me parece que cuanto más control hay, mejor es”, aseguró, aunque apuntó que “de todas maneras” se trata de una facultad propia de los concejales.

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