Darío Díaz Pérez tuvo un gesto tras las protestas y decidió dialogar con la oposición, una reacción novedosa en el kirchnerismo para tratar la política de seguridad.
El robo del jugador Leandro Diaz en su domicilio, a quien le “gatillaron en dos o tres” ocasiones y las muertes en manos de delincuentes del joven Alex Ayala, de Juan Bautista González (intentó ayudar a su hijo cuando era atacado) y Alicia Dubau han sido algunos de los casos más fuertes que generaron la organización de protestas.
Incluso, la semana pasada, un grupo de los concentrados trato de ingresar a la sede del municipio en Hipólito Yrigoyen 3863 e intervino la policía provincial a tiempo para evitarlo.
Por las marchas, Díaz Pérez apuntó contra los “agitadores” y habló de “históricos activistas de derecha”.
Grindetti participará del encuentro “con el ánimo de colaborar para encontrar soluciones a la principal demanda de la gente”, según supo Infobae.com de fuentes cercanas al ministro.
A partir de los hechos que castigaron a Lanús, el gobernador Daniel Scioli visitó el distrito y mantuvo una reunión con Díaz Pérez en la Departamental.
El objetivo fue controlar el “Operativo Blindaje” implementado en la comuna y que está integrado por personal de la Policía Buenos Aires 2, el Grupo Halcón, Infantería, Seguridad Vial y Caballería.
En total, la provincia sumó 300 efectivos y 10 patrulleros que circulan en zonas estratégicas.
La seguridad en los municipios bonaerenses es una responsabilidad de la provincia de Buenos Aires, pero cada vez más seguido golpea a los intendentes.




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