La ministra de Economía de Francia sucederá en el cargo al procesado Strauss-Kahn
WASHINGTON.- Es una vuelta de página con sentido histórico la del Fondo Monetario Internacional (FMI), que por primera vez en sus 65 años eligió a una mujer como directora general.
La actual ministra de Economía de Francia, Christine Lagarde -famosa, entre otras cosas, por haber afirmado que "nunca debería haber demasiada testosterona en una habitación" cuando se trata de resolver problemas-, tomará el martes las riendas de la que, para muchos, es la entidad internacional más poderosa.
"Me siento profundamente honrada y feliz por haber sido elegida", dijo esta abogada parisiense de 55 años y ex nadadora olímpica, que se comprometió a trabajar y servir a todos los países miembros del Fondo con "espíritu positivo".
Muchos confían en que el "perfume de mujer" ayude a que el FMI inicie una nueva etapa y supere el vergonzoso escándalo que desató, el 18 de mayo, la abrupta renuncia del también francés Dominique Strauss-Kahn, que cumple ahora arresto domiciliario a la espera de un juicio por ataque sexual contra una mucama de un hotel de Nueva York.
Otros, en cambio, lamentan que el FMI haya dejado pasar la ocasión para elegir a una figura de las economías emergentes y desterrar así la tradición que, hasta ahora, reserva para Europa y para Estados Unidos la conducción del FMI y del Banco Mundial, respectivamente.
Unico rival de Lagarde y pese a una campaña con visitas a países de la región, el presidente del Banco Central de México, Agustín Carstens, no pudo reunir siquiera el apoyo masivo de América latina y fue ampliamente derrotado en la votación "por consenso" realizada ayer por los 24 países miembros del Consejo Directivo, entre ellos la Argentina.
Según se informó a La Nacion, la Argentina se inclinó en favor de Lagarde sobre la hora, y su papel no fue decisivo en la construcción del consenso con la que fue elegida.
Uno de los primeros desafíos de Lagarde será la crisis de Grecia, donde la población resiste el ajuste que, junto con la UE, el organismo pretende imponer para superar la debacle financiera (ver Pág. 4).
La elección de la ministra francesa causó amargura entre quienes preferían a Carstens. "La culpa es nuestra. Sabíamos que era difícil, pero las economías emergentes no supimos trabajar en conjunto para hacer oír nuestra voz", lamentó ayer, ante La Nacion, un miembro del directorio. "Carstens era un candidato de lujo y no supimos defenderlo", añadió, con fuerte sentido de autocrítica.
Lagarde, en cambio, logró el decisivo respaldo de Europa, Estados Unidos, China y Brasil. "Hacía días que era evidente que ella iba a ganar. Pero el tanto decisivo lo terminó de dar el gobierno de Barack Obama, al pronunciarse en su favor", se explicó ayer a La Nacion.
"El excepcional talento y la amplia experiencia de Lagarde brindarán a esta institución un liderazgo invalorable e indispensable en un momento crítico para la economía global", dijo el secretario del Tesoro norteamericano, Timothy Geithner.
Semanas atrás, fue otro comunicado de Geithner el que precipitó la renuncia de Strauss-Kahn. "Juntos, Europa y Estados Unidos representan el 48% de los votos. Una vez que ellos se pronuncian, no hay mucho espacio para maniobrar", se indicó.
Fueron vanos los intentos de La Nacion por obtener información oficial sobre el voto emitido por la Argentina en la reunión de directorio. Otras fuentes consultadas en esta capital dijeron que sobre la hora el país se inclinó a favor de Lagarde.
"Había tres países de América latina con derecho a voto. México, que lo hizo a favor de Carstens; Brasil, que lo hizo a favor de Lagarde, y la Argentina, que optó por no alzar la voz muy fuerte en el proceso de formación de consenso", se indicó. En los tres casos, el voto se ejerció en nombre propio y de los países a los que se representa en la ocasión, en un mecanismo definido como "silla". Así, el voto argentino expresó también la posición de Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Perú, mientras que Brasil lo hizo en nombre de Colombia, Panamá y República Dominicana, entre otros.
"Hubo consenso con la Argentina, Sudáfrica, Rusia y otros países emergentes para apoyar a Lagarde", corroboró anoche el ministro de Economía brasileño, Guido Mantega, que asumió gestiones personales para consolidar la posición que terminó derrotando a Carstens. Mantega defendió la posición como una "continuación de la línea fijada" por Strauss-Kahn. En su momento, el ministro de Economía y ahora candidato a vicepresidente, Amado Boudou, elogió a Strauss-Kahn como un "promotor del cambio que quiere la presidenta Cristina Kirchner" dentro del organismo.
Otras fuentes consultadas por La Nacion admitieron "muchas paradojas en un sistema de votación que tiene sus perversiones". Citaron por caso el ejemplo de Colombia. "Es evidente que Bogotá prefería a Carstens, por quien llegó a hacer campaña de modo abierto. Pero, por imperio de "la silla", su voto fue ejercido por Brasil, que decidió pronunciarse por Lagarde", se indicó.
El FMI tiene sólo seis mujeres entre la treintena de ejecutivos con cargos de poder. Lagarde ya quebró varios techos de cristal: en 2007 se convirtió en la primera ministra de Economía de Francia. "Si los hombres se quedan solos, tienden a hacer lío", dijo en febrero, cuando Strauss-Kahn era la figura fuerte dentro del organismo que ahora, y del modo más impensado, empieza una nueva etapa.
Una institución con liderazgo europeo
2007-2011
Dominique Strauss-Kahn (Francia)
Durante su mandato, permitió una mayor participación en el FMI de los países emergentes y gestionó las ayudas a los países europeos afectados por la crisis económica. Renunció en mayo tras ser acusado de un delito de agresión sexual.
2004-2007
Rodrigo de Rato (España)
Al ex vicepresidente español se lo ha criticado en el seno del FMI por no haber sido capaz de prever la crisis económica internacional.
2000-2004
Horst Köhler (Alemania)
El dirigente conservador sucedió a Camdessus al frente de la institución y renunció cuatro años más tarde para asumir la presidencia de su país.
1987-2000
Michel Camdessus (Francia)
Su mandato coincidió con el denominado Consenso de Washington, las recetas neoliberales aplicadas para impulsar el crecimiento económico.
1978-1987
Jacques de Larosière (Francia)
El ex gobernador del Banco de Francia dirigió la institución durante casi una década. Como en el caso actual, le sucedió en el cargo otro francés.
5
Directores fueron franceses
De los 11 directores que tuvo el Fondo Monetario Internacional en sus 65 años de existencia, cinco de ellos fueron franceses.




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