Ladrones torturan a jubilado discapacitado

Ladrones torturan a jubilado discapacitado
El hombre, con problemas para movilizarse, sufrió fractura de cráneo al ser atacado por tres sujetos. Lo maniataron y le pegaron con una llave inglesa. Al final,le sustrajeron un viejo TV y huyeron.
La mujer acaba de limpiar la sangre que cubría gran parte del piso de madera. Acomodó las sillas, los cajones, los papeles y los muebles que estaban tirados por todos lados. En una pared hay un cuadro de Domingo Faustino Sarmiento, en otra se ven recortes de diarios con notas sobre discapacidad. En otro rincón hay apoyados unos bastones para caminar. La casa está vacía desde el sábado.

Aquella noche, su único ocupante, el jubilado Pablo Bulacio (66), discapacitado motriz, sufrió un violento asalto a mano de tres delincuentes que no dudaron en maniatarlo con cables y torturarlo a golpes con una llave inglesa para que les entregue todo el dinero que tenía. Ocurrió en barrio Alto Alberdi, en la ciudad de Córdoba.

Al final, al no hallar plata, se contentaron con un viejo televisor y partieron de esa humilde vivienda de ladrillos pintados de blanco y puerta de chapa. Subieron a un automóvil y así desaparecieron como si nada.

“Pegarle así a una persona, dejarlo como lo dejaron, no tiene nombre. ¡Le pegaron con una llave inglesa en la cabeza! Son unos animales. Le quebraron el cráneo a golpes. Ahora, los médicos tratan de salvarlo”, dice Laura Bulacio, la hija del jubilado, mientras observa la calle en busca de respuestas que no encuentra. La joven está a punto de irse al Hospital de Urgencias junto a su esposo.

Momentos después, en el centro de salud, ambos sintieron cierto alivio cuando los médicos les dijeron que el jubilado tuvo una leve mejoría, aunque deberá seguir internado porque el cuadro es grave.

La ola de asaltos contra personas mayores, principalmente jubilados, es un fenómeno delictivo reiterado en esta provincia, como en otros puntos del país, desde hace varios años.

En Córdoba, dos jubiladas murieron en violentos robos ocurridos en menos de un mes. Por un lado, Nilda Díaz (74) se descompensó por el estrés sufrido en un asalto ocurrido en septiembre en barrio Crisol de la Capital; por otro lado, Catalina Bernardi (72) fue degollada hace pocos días en su casa de Pozo del Molle, al este provincial.

Ahora, en Alto Alberdi. El asalto a Pablo Bulacio ocurrió el sábado pasado en horas de la noche. El hombre, un ex gestor de automóviles, vive en calle Santa Rosa al 2000, entre Pedro Zanni y Pedro Chutro, a pocas cuadras de la cancha de Belgrano. Si bien está casado, vive solo desde hace tiempo. El jubilado se moviliza con un andador desde 1993, luego de que, por un accidente de tránsito, quedó imposibilitado de volver a caminar con normalidad.

Aquella noche, tres hombres entraron a la casa, presuntamente tras haber golpeado la puerta de calle. Otra versión da cuenta de que el jubilado había dejado la abertura mal cerrada. Lo concreto es que la banda entró enceguecida en busca de dinero. Y Bulacio no tenía. Los ladrones no le creyeron y así empezó la pesadilla.

A golpes, el jubilado fue tirado al piso y maniatado de pies y manos con el cable de un electrodoméstico. Luego, comenzaron a pegarle en la cabeza con la llave inglesa. Algunos vecinos oyeron gritos y ruidos.

Al final, tras revolver la vivienda sin hallar el botín, los ladrones escaparon con el televisor. Subieron a un automóvil y desaparecieron en la noche.

Al menos una de las dos cámaras de seguridad que casualmente hay en la cuadra habrían captado los pasos de los maleantes. En las imágenes se ven las personas moviéndose en la oscuridad de la calle.

Don Bulacio alcanzó como pudo a desatarse, se arrastró y pidió ayuda a una pareja que acababa de salir de la iglesia del cura Horacio Saravia. La ambulancia arribó al rato y lo trasladó al Hospital de Urgencias.

“Mi papá nunca había sido asaltado. Él es muy bueno, es solidario. A pesar de su limitación, se movía mucho”, cuenta Laura. No se descarta que los ladrones conocieran de antemano a la víctima.

Asaltos en el interior

San Francisco. Dos sujetos entraron a robar ayer a la casa de un productor agropecuario, de donde se llevaron unos 100 mil pesos. El comisario mayor José Rubén Almada relató que los delincuentes amenazaron a la pareja. Tras robarles, los delincuentes maniataron al hombre y a la mujer, y los dejaron encerrados. Finalmente, uno de ellos se logró desatar y dio aviso a un vecino.

Carlos Paz. La Justicia y la Policía de Villa Carlos Paz investigan el robo de aproximadamente 100 mil pesos, ocurrido días atrás, del que fuera víctima un importante empresario dedicado a la construcción que vive en esa ciudad del valle de Punilla. Por ahora, no hay detenidos. Tampoco se recuperó el dinero que estaba destinado al pago de sueldos, entre otras cosas.

Mackenna. En una cifra cercana a los 20 mil dólares fue cuantificado el perjuicio económico, tras el robo de gran cantidad de agroquímicos de un establecimiento rural ubicado en las afueras de la ciudad de Vicuña Mackenna, departamento Río Cuarto. Al momento del golpe, no había nadie. Se sospecha que las 400 cajas con agroquímicos fueron cargadas en un camión

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