Reclaman su reconocimiento como personal permanente. Tras frustrarse una audiencia con la intendenta, decidieron instalarse en el hall del edificio
"Nos quedamos acá, y sólo por la fuerza nos van a sacar", dijo Andrea Gómez, una de las mujeres que llevan adelante la protesta y que hace tiempo permanecen frente al Municipio.
“Habíamos logrado atraer la atención de la señora intendenta (Alicia Pregno), quien nos iba a recibir este viernes a las 12. Estábamos muy felices y vinimos con grandes esperanzas de poder acordar una solución. Pero cuando estábamos acá salió su secretaria y nos dijo que la intendenta se había retirado por otro compromiso de urgencia y así nos dejó”.
Según se les informó, la audiencia con Pregno fue trasladada al martes próximo, novedad que generó malestar entre las mujeres, quienes decidieron instalarse en el hall municipal y permanecer allí durante todo el fin de semana.
"Nos culpan de que hacemos política, pero en realidad son ellos los que juegan con nosotras. Eso no puede ser. Al menos nos hubieran recibido, que no nos hagan ilusionar con una probable solución. Eso es muy cruel y ahora nos vamos a quedar acá en el hall de la Municipalidad. Sólo nos vamos si nos saca la policía", advirtió Andrea Gómez.
La vocera del grupo dijo que se sienten maltratadas por las autoridades locales, que hacen oídos sordos a su reclamo.
Tras frustrarse el encuentro con Pregno, las mujeres trataron de tener una reunión con el electo intendente Julio Nápoli -quien asumirá en diciembre próximo-, pero tampoco lo lograron. “Él nos había dicho que si la intendenta no podía atendernos, nos recibía, pero cuando lo llamamos hasta nos cortó”, sostuvo Gómez.
Cabe recordar que Nápoli ya había adelantado su opinión de este conflicto, señalando que era inviable pensar en la incorporación de las 24 mujeres al personal permanente. No obstante, dijo que estaba dispuesto a dialogar y rever la situación de cada una de estas trabajadoras.
Ayer, a las 13 horas, los empleados cerraron las oficinas, y un grupo de mujeres permanecía en el hall de entrada, dispuestas a seguir allí durante todo el fin de semana.
“Ya no creemos más en estas autoridades. Ni la intendenta ni Nápoli tienen palabra. Por eso ahora estamos decididas a iniciar acciones judiciales”, señaló Gómez.
Un reclamo de un mes
Son 24 las trabajadoras barrenderas de Laboulaye que iniciaron hace un mes una protesta por las precarias condiciones laborales a las que son expuestas.
Todas son mujeres de escasos recursos, con familias y perciben 95 pesos por semana por tareas de limpieza de calles, en el marco de un convenio que fue firmado años atrás entre el Municipio y el gremio Uatre. Carecen de seguro y cobertura social, de allí el reclamo de ser reconocidas como empleadas permanentes.
Estas mujeres montaron una carpa frente al municipio y, desafiando las bajas temperaturas de este tiempo, hace ya más de un mes esperan ser recibidas por las autoridades comunales.
"No pueden ser tan crueles con nosotras, somos de esta misma ciudad, por eso tenemos tanta bronca", dijeron ayer las trabajadoras.

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