Privilegiado: estuvo apenas 20 días como desempleado. Menos de un mes después de haber dejado de ser diputado nacional fue incorporado como agente de “planta temporaria”, dependiente de la vicepresidencia de la Cámara Alta del Congreso Nacional a cargo de Juan Carlos Marino.
-Estoy dedicado a lo privado para generar recursos. Es cierto que en su momento hubo una promesa que se iba a cristalizar para ocupar una suerte de asesoría en el Congreso, pero todavía no hay nada. Después de tomar aquella decisión (en referencia a cuando se bajó de la fórmula con Marino, que terminó ocupando Ulises Forte) se dijo que a través de Cobos iba a existir alguna posibilidad, pero bueno, seguimos esperando.
La pregunta -y la respuesta- apareció publicada el viernes de la semana pasada en el diario colega La Arena. Pero, como dice un viejo adagio, la mentira tiene patas cortas. El ex diputado nacional Daniel Kroneberger no sólo no tiene que esperar ninguna “promesa” política como cualquier hijo de vecino que trabajó a destajo en una campaña electoral, ni mucho menos la necesidad de generarse recursos en “lo privado” para subsistir: desde el 1 de enero de este año -apenas 20 días después de dejar de ser diputado nacional- fue incorporado al Senado de la Nación como agente de “planta temporaria” y cobraría más de 10.000 pesos por mes.
La pregunta se impone de puro obvia nomás: sin quererlo, ¿se autoproclamó como un triste y célebre ñoqui?
Según consta en la página de internet del Senado (www.senado.gov.ar), el ex intendente de Colonia Barón -quien acaba de blanquear que quiere ser presidente de la Unión Cívica Radical en la provincia- llegó al Congreso de la mano del senador pampeano Juan Carlos Marino, quien le dio conchavo bajo su ala protectora.
El número de legajo de Kroneberger -como empleado de la Oficina Administrativa y Técnica- es 20303, con categoría 2, y aparece en un listado junto a otras 1.500 personas.
Marino llegó al cargo el 10 de diciembre de 2009 y su mandato vence el 9 de diciembre de 2015. Según una fuente consultada por El Diario, Kroneberger “nunca puso un pie” en el Senado “ni mucho menos hizo algo como contraprestación de los 10.000 pesos que recibe... ¡sacá la cuenta lo que va a embolsar en 6 años de gestión!”
De acuerdo a lo que pudo saber este diario, el “empleo” de Kroneberger se mantuvo oculto durante los primeros meses del año. Hasta que, finalmente, en una selecta reunión entre un grupo de encumbrados dirigentes radicales, realizada no hace mucho tiempo atrás, el ex legislador admitió que tenía un cargo en el Congreso y que cobraba por el mismo.
¿Por qué dijo lo que dijo entonces? Nadie entiende demasiado. Los pocos dirigentes consultados consideraron que es una respuesta que tiene que dar el propio Kroneberger, o en todo caso Marino.
De un “gesto
de grandeza”
a, ¿Granjero?
Cabe recordar que Daniel Kroneberger decidió declinar a su precandidatura a diputado nacional y facilitó un acuerdo para que el radicalismo no tuviera internas en abril de 2009, como muchos suponían que iba a ocurrir. Su lugar en la lista única que encabezó el líder de la Línea Blanca, Juan Carlos Marino, lo ocupó -como una especie de cara visible de azules, celestes y morados- Ulises Forte.
De todos modos, ese tan esperado “gesto de grandeza” de Kroneberger -así lo definió en aquella oportunidad el presidente del comité provincial de la UCR, Mauro Pildain- llegó casi sobre la hora, cuando quedaba muy poco para la fecha de cierre de la presentación de las listas.
El anuncio fue realizado por el propio Kroneberger durante una conferencia de prensa realizada en el Motel Caldén, y en la que estuvo acompañado por la plana mayor de la Blanca.
En aquella oportunidad, Kroneberger dijo: “No quiero ser responsable y tener que pedir perdón mañana”. Insistió en que tomó la decisión por el bien del radicalismo y del Frente Pampeano. “La sociedad necesita que el espacio se vea fortalecido”, añadió.
Juan Carlos Olivero destacó especialmente el gesto de Kroneberger y recordó que fue el radical que hizo la mejor elección en la provincia desde el regreso de la democracia (en el año 2005, y a excepción de los comicios legislativos del ‘85).
En ese momento, Pildain habló más como “blanco” que como presidente del partido. “Si este era el gesto de unidad que tanto se reclamaba, esperemos que ahora se haga”. “Estamos mirando a 2011”, remarcó.
Una referencia más de las insólitas declaraciones de Kroneberger: en una nota publicada el pasado 4/2/2010 en el otro matutino de la ciudad - titulada “Kroneberger se ve como candidato en el futuro”- se indica que “desde el 10 de diciembre dejó su banca en el Congreso y ahora trabaja en su granja familiar” (sic).
Una piedra
en el camino
Las nuevas y propagandizadas intenciones de Daniel Kroneberger de presidir la UCR ya se encontraron con una piedra en el camino: el intendente de Eduardo Castex, Juan Chiquilitto. “Se apresuró”, salió a decir el referente de la Línea Blanca. Y aclaró que el tema “se debería debatir internamente”.
De todos modos, Chiquilitto admitió que “Kroneberger tiene pergaminos para aspirar al cargo, pero tenemos que analizar el tema porque acá hay un gran perjudicado que sería Mauro Pildain, quien también podría aspirar a su continuidad por el trabajo realizado y su capacidad”.
“En la presidencia de Pildain vino tres veces Ricardo Alfonsín a La Pampa antes de consolidarse como presidenciable y se generaron muchos hechos políticos”, agregó.




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