El emisario de la ONU y de la Liga Árabe concluyó una misión en Damasco para intentar negociar un acuerdo para poner fin a la violencia. Mientras, el régimen intensifica la represión en varios bastiones de la oposición
"Soy optimista por varias razones. La situación es tan mala y tan peligrosa que ninguno de nosotros podemos permitirnos fracasar", afirmó antes de partir. No obstante, no hubo una respuesta clara de Assad a las "propuestas concretas" de Annan para un cese del fuego, un diálogo y ayuda humanitaria. El gobernante insistió con que son "terroristas" de la oposición los que estaban bloqueando cualquier solución política.
La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, se reunirá el lunes en Nueva York con el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, en el marco de una reunión especial del Consejo de Seguridad de la ONU para tratar las revueltas árabes. Moscú, aliado de Damasco durante largo tiempo, y Pekín han bloqueado intentos para aprobar una resolución del órgano para condenar al régimen de Assad por sus intentos por aplastar por la fuerza una rebelión de un año en la que han muerto miles de personas.
Rusia y China quieren que cualquier culpa internacional sobre la violencia se reparta en forma más equitativa. El viceministro de Relaciones Exteriores chino, Zhang Ming, afirmó el domingo en Riad que ambas partes en Siria deberían dejar de luchar y debería enviarse ayuda a las áreas más afectadas, pero también advirtió que otros estados no deberían usar la ayuda para "interferir".
Arabia Saudita y Qatar han adoptado una línea dura contra el Gobierno sirio. El ministro de Relaciones Exteriores saudí, el príncipe Saud al-Feisal, reiteró el domingo los llamados a que se entregue armas a la oposición siria. Según opinó, esa es la única manera de terminar el conflicto sin intervención extranjera. "El régimen en Siria está cometiendo una masacre de sus propios ciudadanos", agregó tras sostener conversaciones con el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Guido Westerwelle.
Por su parte, el diplomático germano expresó: "No podemos aceptar la continuación completamente irracional de las atrocidades que están siendo perpetradas por el régimen de Assad contra su propio pueblo".
Más represión
Las Naciones Unidas aseguran que las fuerzas de Assad han causado la muerte de más de 7.500 personas en su represión de manifestaciones e insurgentes. Las autoridades sostienen que los rebeldes han acabado con la vida de 2.000 soldados.
La misión de Annan ha coincidido con la ofensiva de las fuerzas armadas sirias contra los bastiones de la oposición en el noroeste. Activistas dijeron que al menos cuatro personas murieron en el poblado de Idlib el domingo después de que tropas y tanques entraron al lugar un día antes. Tres soldados y un civil también fallecieron en los enfrentamientos en la villa de Janoudiya, en la provincia de Idlib, el domingo por la mañana, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
La agencia estatal de noticias SANA informó que "terroristas" mataron a tiros a un ex campeón de boxeo, Ghiath Tayfour, en la ciudad de Aleppo y también acabaron con la vida de un importante miembro del partido oficialista Baath en la provincial de Homs.
Arabia Saudita y Qatar, ambas gobernadas por autócratas y que promueven una versión estricta del Islam suní, son campeones improbable de la democracia en Siria. Riad tiene interés en ver caer a Assad porque eso debilitaría a su rival regional chií, Irán, que ha sido aliado de Siria desde 1980.
El opositor Consejo Nacional Sirio, en el exilio, descartó participar en negociaciones mientras Assad esté en el poder. "Las negociaciones nunca pueden tener lugar entre la víctima y el torturador: Assad y sus partidarios deben dimitir como condición antes de comenzar cualquier negociación seria", manifestó.



Comentá la nota