"No soy kirchnerista y me siento sin partido"

"No soy kirchnerista y me siento sin partido"
Oscar Mengarelli fue reelegido en la regional cordobesa de la Central de los Trabajadores Argentinos, en los recientes y aún indefinidos comicios.
Oscar “Cacho” Mengarelli integró junto a Víctor de Gennaro el grupo fundador de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) y ahora fue reelegido como titular de esa central en Córdoba. El villamariense, considerado uno de los “históricos” del sindicalismo, proviene del peronismo, pero dice que se fue del PJ 
por lo que consideró una “traición” a los principios justicialistas durante el Gobierno de Carlos Menem. “Hoy me siento sin partido”, dice, y sostiene 
que no es “kirchnerista ni antikirchnerista”.

Mengarelli defiende enfáticamente la autonomía de la CTA, más allá de que sus integrantes y afiliados puedan trabajar partidariamente. Es además secretario adjunto de la delegación Córdoba de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y gremialmente surgió de la Fábrica de Pólvoras y Explosivos de Villa María.

–El hasta ahora ganador de las elecciones, Pablo Micheli, no descarta que su contrincante Hugo Yasky forme una CTA paralela si finalmente no reconoce los resultados. ¿Puede suceder?

–Lo que aspiro es que se cumpla un acta firmada por ambas partes en la que se comprometen a reconocer el dictamen de la Comisión Arbitral, integrada por abogados laboralistas. La Comisión recibirá el informe de la Junta Electoral y ya tendría a mediados de la semana que viene el dictamen final. Estas dos instancias creo que se van a respetar a rajatabla. Y la CTA saldrá fortalecida.

–¿Yasky se pegó mucho al Gobierno nacional?

–El estatuto de la CTA dice que es autonóma del Estado, los patrones y los partidos políticos. Esto no quiere decir que es neutral; fija posición. Y defendemos a rajatabla ese principio porque la CTA tiene en sus filas diferentes corrientes. Y leíamos que la unidad era mas fácil encontrarla si la buscábamos desde los intereses de clase. Esto no quiere decir que los afiliados de la CTA no puedan trabajar partidariamente, porque para matar las ideas ya hubo otro que lo hizo eficientemente.

–Micheli anticipó su intención de lanzar una de protesta para debatir el 82 por ciento móvil para los jubilados.

–Es una jornada nacional de protesta que nosotros orgánicamente la vamos a definir. Pero el 82 por ciento móvil, como las asignaciones universales, fueron históricos planteos de la CTA que ya llevan 10 años. Decimos que para el 82 por ciento móvil se podría probar de hacer una caja volviéndole a restituir los aportes patronales, no a la pequeña y mediana empresas, sino a las grandes empresas.

–El Gobierno dice que si implementan el 82 por ciento móvil entrarían en default.

–Tienen que armar una caja. Hay un principio de distribución de la riqueza pidiéndole más a los que más tienen. Un impuesto del 10 por ciento de la facturación de una líder no la funde y podríamos achicar esa brecha de pobreza y desigualdad social que hay. No decimos que paguen con la “caja” del Gobierno sino que hagan una caja restituyendo los aportes patronales. Hay trabajadores que pagan Impuesto a las Ganancias ¿y no le vamos a hacer un impuesto a los grupos económicos?. Cuando planteamos el 82 por ciento móvil no pretendemos desestabilizar a Cristina Fernández.

–¿Cómo ven la política nacional de distribución de la riqueza?

–Comparativamente con lo anterior se ha avanzado, pero creemos que hay que profundizar el camino de la distribución de la riqueza con una nueva política impositiva.

–Hace poco el Gobierno desconoció elecciones de delegados de ATE. ¿Insistirán para que los reconozcan?

–El Gobierno provincial en 2006 frente a una movida de protesta de ATE eliminó el código de descuentos nuestro de los sueldos de los empleados. Interprétese lo que voy a decir: no lo habían hecho los militares y no digo que los militares sean mejor que un mal Gobierno democrático. Lo hizo (José Manuel) de la Sota y lo mantiene Juan Schiaretti. Al trabajador que dice que quiere estar en ATE, el Estado le dice que no. Y cualquier mutual y financiera tiene código de descuento en la Provincia. Estas son políticas de persecución y discriminación. El ministro Carlos Tomada nos da la razón y el Gobierno de la provincia no nos reconoce porque no somos un gremio adicto partidariamente al Gobierno.

–¿Cómo ve la política del Gobierno provincial?

–La provincia fue gobernada con una tablita sencillita: endeudamiento y ajuste. Mestre fue un ajustista y puso de rehén a los jubilados, les bajó el sueldo y dejó 1.300 millones de pesos de deuda. De la Sota la llevó a 11 mil millones y Schiaretti la tiene en 14 mil millones. La Provincia tiene política de subsidios para los grupos económicos, de exención de impuestos; tiene un sentido de clase. El Estado cordobés, endeudado como está, no resuelve los problemas de la salud, de educación y de infraestructura.

–¿Para las elecciones de 2011 van a apoyar algún candidato nacional o provincial?

–Será una discusión. Hoy no tenemos candidatos. Algunos compañeros individualmente pueden votar sus candidatos. Hasta aquí no hemos arrastrado a la CTA en opciones partidarias. La central tiene que ser independiente aún del Gobierno que votemos.

–¿Milita en algún partido?

–Vengo del peronismo y me voy del PJ durante el Gobierno de Carlos Menem porque me dio la impresión de que fue una traición a la sociedad argentina desde adentro del partido. Después participé de algunos espacios. Hoy me siento sin partido. El PJ es el que garantiza la gobernabilidad junto con otros partidos de este sistema de injusticia social.

–¿Kirchner representa al peronismo?

–No es el peronismo que conocimos nosotros: que achicó la brecha entre pobres y ricos, que dio trabajo e industrializó. Este es un peronismo de nueva época en un contexto internacional distinto.

–¿No adhiere a ese concepto?

–No soy antikirchnerista ni tampoco soy kirchnerista.

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