Por: Fernando Gonzalez Director PeriodísticoUna de las fantasías que construyeron en 2007 muchos empresarios, y también otros ciudadanos, fue que Cristina sería una presidenta que iba a corregir las desprolijidades institucionales adjudicadas a Néstor Kirchner.
En el mismo pantano se los ve chapotear hoy a otros empresarios y a otros ciudadanos. Son los que esperan que la Presidenta inicie, en caso de ser reelecta, una gestión de aristas diferentes a la de estos cuatro años. Son los que imaginan a Guillermo Moreno fuera del próximo gobierno, más aún después de los zamarreos públicos y las patadas del fin de semana contra un muchacho macrista cuya denuncia ya está en los meandros de la Justicia.
Nada de éso. Cristina no dejó pasar 48 horas para dedicarle a Moreno un elogio ante los mismos ruralistas que lo rechazan. Como funcionario o como activista político, la Presidenta anticipó que el perfil de su gestión futura no prescindirá de los métodos ásperos que hicieron del secretario de Comercio Interior una celebridad a la medida del país adolescente.


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