Cada vez toma más fuerza la posibilidad de que haya un desdoblamiento en el pago de sueldos y resurjan los patacones. La contraofensiva sciolista contra Mariotto y los ultra K.
El kirchnerismo tiene fecha de vencimiento. La Constitución actual cierra cualquier posibilidad de reelección y su posible reforma requiere del apoyo de los dos tercios del Parlamento nacional, cifra que hoy le resulta inalcanzable al Gobierno. Por eso, en la Casa Rosada, apuestan todas sus fichas a las elecciones legislativas del año que viene, intentando armar las nóminas con obsecuentes puros. Por ejemplo, Cristina ya habría bajado la orden para que la cabeza de lista de diputados nacionales sea la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, hermana del fallecido expresidente.
Se trata de una funcionaria que nunca se ha destacado por sus dotes políticas y hasta tiene cierta debilidad por rodearse de algunos personajes, provenientes del mundo del fútbol, que no se ponen colorados a la hora de salir a repartir electrodomésticos a cambio de votos en zonas socialmente postergadas. Son exponentes del más rancio clientelismo político.
Esta estrategia K contempla, asimismo, dejar marginado a Daniel Scioli, intentando ponerle trabas para evitar que llegue al sillón de Rivadavia dentro de tres años. Por eso se puso en marcha un operativo para asfixiar económicamente a la Provincia, que contempla, tal como lo viene informando este diario, retacear los fondos coparticipables que, con total arbitrariedad, maneja la administración K.
La situación pone la Provincia al borde de la cesación de pagos, en momentos en que aún no existe consenso para sancionar la reforma impositiva y el pedido de endeudamiento que le garantizaría a Scioli tener recursos para evitar que se paralice el Estado provincial.
En realidad, el “operativo asfixia” está teniendo el efecto contrario a lo que busca la administración K (ver aparte). Scioli se mantiene con los niveles más altos de consideración en la opinión pública, mientras que la imagen de la Presidenta se derrumba en todos los sondeos de opinión. “La verdadera razón del ataque radica en los resultados que le están dando las encuestas que mandó hacer el propio Gobierno nacional”, le dijo a Hoy un estrecho colaborador del mandatario provincial. Y también afirmó que, en los próximos días, se emprenderá una fuerte contraofensiva contra el ultrakirchnerismo bonaerense.
Concretamente, la fuente consultada afirmó que distintos legisladores provinciales estarían a punto de presentar un pedido de informes acerca del manejo de los recursos del Senado que viene realizado el vicegobernador Gabriel Mariotto. La caja de la Cámara alta provincial ronda los $ 600 millones por año.
“Así como los kirchneristas quieren saber cómo se maneja la publicidad oficial de la Provincia, nosotros ahora queremos saber cómo se distribuyen los recursos de la Legislatura para beneficiar a los medios y periodistas kirchneristas”, dijo la fuente.
Esta movida se suma a la presentación de una denuncia contra Mariotto, ante la Oficina Anticorrupción, que apunta a presuntas irregularidades en la compra de departamentos en Palermo Chico y en Marbella, exclusivo centro turístico de la Costa del Sol en España. Esta última operación habría implicado unos 220.000 euros.
En un primer momento se había hablado de que la presentación ante la OA era una denuncia anónima. Pero, según pudo saber Hoy, el autor de la denuncia sería un legislador provincial.
La contraofensiva sciolista no implica que el gobernador modifique su estilo. Scioli se seguirá mostrando como alguien positivo, abierto al diálogo y al consenso. Pero el trasfondo será bien distinto: hay una guerra política sin cuartel por la sucesión presidencial, y el campo de batalla no es otro que la principal provincia del país.
El gobernador ratificó sus aspiraciones
El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, ratificó ayer su “deseo” de ser presidente. “Conmigo pueden estar tranquilos. Yo no soy un problema”, dijo Scioli, en alusión al revuelo que causaron sus dichos sobre sus aspiraciones presidenciales para 2015.
“Lo que pasa es que uno puede plantear sus aspiraciones. Esto ocurre en cualquier orden de la vida”, indicó. Y manifestó, en referencia a su posible candidatura presidencial: “Expresé un deseo. No es más que eso”.
Por otro lado, Scioli volvió a defender al titular de la cartera de Seguridad bonaerense, Ricardo Casal (uno de los principales blancos de la ofensiva kirchnerista), al asegurar: “Yo soy responsable de las distintas personas que pongo al frente de los ministerios para que lleven adelante sus programas en sus áreas”.
Cualquier iniciativa superadora de lo que estamos haciendo o cualquier cosa que tengamos que corregir o que ponga en juego la vida de la gente no puede ser motivo de especulaciones políticas, sino que lo que yo busco, conociendo el problema y asumiendo mi máxima responsabilidad, es que la gente participe y llame al 911”, añadió el mandatario provincial.
Patacones y desdoblamiento de sueldos
En los últimos días, las miradas de los funcionarios de primera línea del gabinete provincial se dirigieron al Banco Provincia. ¿El motivo? En los depósitos de la casa matriz de esa entidad bancaria se encuentran guardados los patacones, las cuasimonedas que se imprimieron en 2001, en medio de la aguda crisis social y económica que sacudió a la Argentina, y que se llevó puesto al gobierno de Fernando de la Rúa.
“Si no hay otra alternativa, los patacones salen a la cancha”, se le escuchó decir a un importante funcionario sciolista, quien también alertó que la asfixia económica que busca instrumentar la administración K puede tener, como efecto inmediato, el desdoblamiento de sueldos. Ratificó así lo que anticipó este diario hace dos semanas.
“Los salarios de mayo, que se abonan en junio, están garantizados. Pero no ocurre lo mismo con los haberes de junio, que se pagan en julio. El pago desdoblado de sueldos es el camino a seguir, si no aparece una solución antes”, dijeron las fuentes.
En la Gobernación hacen el siguiente análisis: si hay problema con los sueldos, quedará en claro que se debe a una maniobra deliberada del Gobierno nacional, y por eso el mayor costo político lo pagará el kirchnerismo.
Para encontrar una situación similar hay que remontarse a lo ocurrido en diciembre de 2001. En ese momento, la crisis tuvo como epicentro la provincia de Buenos Aires, donde existen los bolsones de pobreza e indigencia más importantes del país, y luego se trasladó a Plaza de Mayo con los famosos cacerolazos. El resultado fue un presidente huyendo en helicóptero, mientras que el peronismo bonaerense, con algunas variantes, logró mantener la conducción de la Provincia.
La misma situación que afecta a la administración provincial se registra en varios municipios, donde se viene alertando sobre las dificultades para pagar el sueldo a sus empleados si no se regulariza el envío de fondos coparticipables.






Comentá la nota