En las últimas horas avanzaron las causas judiciales contra dos de los estrategas de mayor confianza del jefe de gobierno porteño, Jaime Durán Barba y Matteo Goretti. Se trataría de una maniobra del Gobierno nacional para sacar de la cancha a los “cerebros grises” del PRO.
El entorno más cercano de Mauricio Macri se vio sacudido por dos disposiciones judiciales que trascendieron en las últimas horas.
La que causó más revuelo es la imputación de Matteo Goretti, un amigo y asesor del jefe de gobierno porteño, acusado de "encubrimiento" en el robo de piezas arqueológicas del Museo Ambato, de la localidad cordobesa de La Falda.
A Goretti, miembro de la macrista Fundación Pensar, le decomisaron en su vivienda unas 40 piezas pertenecientes a la colección Aroldo Rosso, la más importante del país. 2400 piezas de esa colección fueron sustraídas del Museo Ambato en 2008.
Goretti las compró y tiene la documentación de ello. Así lo indicó el jefe de gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que fue quien salió a defender al politólogo italiano al decir que “compró las piezas de buena fe, tiene todos los documentos que así lo muestran".
Sin embargo, la jueza que federal subrogante de Córdoba, Liliana Navarro, que lleva el caso, dijo que Goretti "no podía desconocer, por su condición de coleccionista privado y experto en el tema, que las piezas que había comprado pertenecían al arte precolombino y por lo tanto lo que hizo está penado por la ley”.
La otra noticia que sacudió a la mesa chica del PRO fue la nueva citación a indagatoria que la jueza María Romilda Servini de Cubría le realizó al ecuatoriano Jaime Durán Barba, por la causa de “campaña sucia” que arrastra desde los comicios porteños del año pasado.
Los spin doctors
Más allá del aspecto judicial de estas dos noticias, quedó al descubierto que tal vez subestimando a Macri, el kirchnerismo decidió ir a la carga por los “cerebros grises” del PRO.
En Estados Unidos llaman “spin doctors” a los más estrechos encargados de la comunicación política de un dirigente o candidato. Luego de varias derrotas electorales en territorio porteño, el kirchnerismo acaso haya llegado a la conclusión de que el desgaste de Macri no llegará atacándolo directamente como sucede semana a semana, sino sacándole de la cancha a sus mejores estrategas.
Se trata de una típica operación de la política de incentivar una causa contra un determinado dirigente para neutralizarlo. El dirigente queda fuera de escena puesto que su vida se reduce al seguimiento de la causa por la que es investigado y que puede determinar nada menos que su apresamiento.
Luego de que comenzara la causa judicial en su contra, impulsada por el kirchnerista Daniel Filmus, Durán Barba, el consultor estrella de Macri desde hace años, perdió protagonismo en las decisiones y exposiciones del jefe de gobierno.
Eso se hizo notar en las últimas conferencias de prensa, en las que se pudo ver a un Macri agresivo y con una actitud de dura confrontación contra el Gobierno nacional, una faceta que el ecuatoriano siempre intentó amortiguar proponiendo un mensaje de armonía.
Ahora, el kirchnerismo envió a la Siberia a Goretti, un hombre muy cercano a Macri que conoce a gran parte de los empresarios, periodistas y políticos del país.
No faltan los indicios que muestran al kirchnerismo detrás del avance judicial contra Goretti. Apenas conocida la noticia, el titular del bloque K en la Legislatura porteña, el camporista Juan Cabandié y su compañero de bancada, Francisco “Tito” Nenna, exigieron que Macri aparte inmediatamente al italiano del gobierno porteño.
La ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, que habitualmente interpela a Macri en los cruces entre el Gobierno nacional y el de Ciudad, salió en una entrevista en el medio oficialista Página 12 hablando exclusivamente del tema.
Y la jueza Navarro salió a hablar en una conferencia de prensa, acaso prejuzgando, que fue reproducida con ahínco por la agencia oficial Télam.






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