El ex Presidente extiende convocatoria a los sectores críticos "a participar por adentro" de la fuerza. El "caso Bruera"
El ex Presidente propone abiertamente una "conciliación" y la aceptación de los dirigentes y grupos que vienen cuestionando posturas y estilos en el manejo del justicialismo. Y promete con ese fin abrir la discusión y aceptar las diferencias. Pone, claro, una condición: que nadie se vaya de la estructura formal partidaria; planteo resumido en el concepto de que "todos compitan por adentro". La idea es que esas diferencias se diriman luego "en las elecciones internas" del PJ y del Frente para la Victoria que seguramente será renovado en el 2011.
Kirchner viene desplegando esa propuesta conciliadora desde hace tiempo, aunque inicialmente la planteó sólo ante los dirigentes bonaerenses enrolados en el ultrakirchnerismo, como el grupo de intendentes que encabeza Julio Pereyra (Florencio Varela). Y en ese marco, el primer paso para convocar personalmente a sectores "rebeldes" a "quedarse y debatir" lo dio hace dos semanas, cuando se reunió con el denominado "grupo crítico", encabezado por el intendente de Tigre, Sergio Massa.
En ese encuentro -un asado en la casa de Massa del que participaron también los intendentes de Bahía Blanca, Cristian Breitenstein; y de Hurlingham, Luis Acuña, entre otros dirigentes-, la invitación de Kirchner "para que jueguen por dentro" del esquema oficialista, llevó la charla a la situación del jefe comunal platense, cercano a ese grupo aunque no integrante formal.
El enojo de Kirchner con Pablo Bruera -uno de los intendentes que viene reclamando "debate y participación" en el PJ- se traducido, en términos institucionales, en el corte total de recursos del gobierno nacional para obras y programas sociales para el Municipio platense.
En ese contexto, aún sin ocultar su "molestia" con el perfil de "independencia política" que exhibe Bruera, Kirchner ha dado señales en los últimos días de que su política de conciliación incluiría al intendente platense, de quien aceptaría la "diferenciación", mientras el ex jefe comunal y actual ministro nacional, Julio Alak, abre locales de su sector político en la Ciudad en cantidad inusitada. Y en esa negociación sería un elemento clave que, justamente, se retome el aporte de fondos nacionales a la Comuna, muchos de ellos comprometidos en su momento para obras trascendentes que quedaron en el aire.
La estrategia inclusiva 2011 de Kirchner, por lo demás, se extiende inclusive a los que ya se fueron del PJ -"mi límite es el Pro", ha dicho en ese sentido- y a grupos no peronistas para una recreación de la transversalidad.







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