Kirchner lanza el "operativo Alicia"

Busca que el proyecto político de su hermana y ministra de Desarrollo Social blinde su liderazgo en el conurbano
Néstor Kirchner miró a su hermana y soltó la frase como si dijera una obviedad: "Alicia, tenés que armar". Aquella orden en la intimidad de Olivos, hace algunas semanas, se trasladó de inmediato a la Casa Rosada. Una tropa de funcionarios empezó a organizar, en tiempo récord, el lanzamiento de una nueva agrupación. Reservaron el Teatro Coliseo, cursaron 300 invitaciones que chequearon con recelo desde despachos oficiales y enseguida empezaron a diseñar una agenda de viajes proselitistas.

Sólo cinco días después de la presentación, Alicia ya empezó a cumplir los deseos familiares. Al filo del fin de semana, repartió beneficios sociales en un viaje a Baradero. Después le prometió a su hermano que lo acompañará en sus nuevas incursiones en el conurbano: el miércoles estarán juntos en un encuentro partidario en Esteban Echeverría. Tras el acto, la ministra intentará reunir en reserva a un puñado de intendentes del sur del conurbano. Levantará el perfil político, por primera vez, para improvisar los modos del lenguaje electoral.

"Tiene que caminar. Es importante. No podemos tener un ministerio millonario y no hacer política", se le escuchó decir a Kirchner en estos días, según reconstruyó LA NACION entre los asistentes a sus tertulias políticas en la quinta presidencial.

El ex presidente pretende capitalizar, pensando en 2011, los 13.000 millones de pesos en ayuda social que administra su hermana. Lo repitió en esas reuniones: está convencido de que en 2009 el oficialismo perdió las elecciones por "descuidar" la relación entre la ayuda social y la política partidaria.

Pero no es la única obsesión. La orden a Alicia también es un mensaje interno. Algunos repiten que piensa en Santa Cruz. Pero la mayoría habla de un interés mayor: Buenos Aires. "Sentamos un comensal más en las mesas electorales", relató con ganas una fuente oficial que estuvo en el lanzamiento de la ministra.

Según pudo saber LA NACION, el plan oficial es repetir la fórmula de elecciones anteriores: dejar que "armen" todos, multiplicar posibles candidatos y después elegir el camino que mejor posicione a Kirchner. "En ese esquema, Alicia contiene sectores, representa el riñón oficialista y sirve para presionar", relató otra fuente oficialista del PJ bonaerense.

La presión ya generó las primeras reacciones. Sobre todo de un grupo de intendentes, que sintieron que el lanzamiento era una amenaza a su poder. Hasta tal punto llegó la inquietud que, el viernes, a última hora, hubo reuniones de urgencia de un grupo de caciques, en la Capital. Salieron del encuentro con un proyecto alternativo para competir con el armado de la ministra: lanzar una suerte de "espacio nacional peronista" con jefes comunales de todo el país.

Según aseguraron a LA NACION dos fuentes que participan del proyecto, sorpresivamente, la idea ya tendría el aval de Kirchner. "Es parte de su apuesta a que jueguen todos", dicen. Los intendentes, a regañadientes, aceptan el desafío. Por estas horas viven preocupados: no esperaban que Kirchner habilitara "tanta gente" para que "camine el territorio".

Algo similar sienten en el gobierno bonaerense. Aunque hubo un efusivo apoyo al lanzamiento de Alicia, algunos funcionarios se preguntan por qué Kirchner le ordenó "armar" a Alicia si en la provincia está el gobernador Daniel Scioli. "A veces, pensamos que no le gusta que a Scioli le den bien las encuestas", llegó a quejarse un integrante del gobierno.

A todos los atemoriza que, en las últimas semanas, Kirchner haya almorzado con el intendente de Tigre, Sergio Massa, otro aspirante a la gobernación, y que habilitara al ministro de Economía, Amado Boudou, para que también sume sus deseos de poder.

Divididos

Todo con un partido convulsionado por la enfermedad del jefe bonaerense y vicegobernador, Alberto Balestrini. Kirchner también coquetea con esa división. Los intendentes le pidieron, por favor, que evitara que el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, segundo del PJ bonaerense, se apodere de la conducción. El ex presidente les contestó con una propuesta: "Armen una comisión que lo conduzca".

En el camino, sin embargo, evitó regañar la ilusión del líder sindical, que ahora amenaza con renunciar si no lo dejan asumir. Mañana, Kirchner irá al acto que el gremialista organiza para conmemorar otro aniversario de la muerte de Evita. Allí, Moyano le repetirá al jefe peronista que él también quiere ser gobernador.

Kirchner aprovecha la oferta. "Si tiene que ser cinco candidatos, está bien. Compitan", les dijo a uno de los interesados en una charla reciente en Olivos. Y lo sugirió, especialmente, en el lanzamiento de Alicia, con una frase de Mao Tse-tung: "Que florezcan mil flores".

El decidirá, al final, cuáles quiere hacer cortar.

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