Sin Kirchner, el Gobierno local espera un nuevo interlocutor

El ex mandatario en persona aprobaba o desestimada obras o recursos. Ahora, Jaque tendrá que recorrer otros caminos.

La muerte del ex presidente Néstor Kirchner no sólo generó conmoción, sino problemas para la toma de decisiones y la negociación de temas clave, especialmente para las provincias. Es que muchas de las decisiones políticas dependían directamente del "sí" de Néstor y esa voz era el último obstáculo a saltar.

Ahora, no está claro quién tomará esas decisiones. Por eso en el Gobierno de Mendoza buscan un interlocutor. Muchos temas clave quedaron con negociaciones truncas, como la inclusión o no de Mendoza en la promoción industrial. En el medio también tiene su rol la interna del peronismo local. Aunque lo primero que juega es el sentimiento por la pérdida del líder político, el tema que subyace es con quién negociar los recursos.

Por lo pronto los líderes del PJ recuestan sus esperanzas en mantener buenas relaciones con Casa Rosada. Para ello apuestan a que se mantenga el protagonismo de Juan Carlos Mazzón como facilitador de gestiones políticas.

El líder del sector azul estaba en permanente contacto con Néstor Kirchner. Ahora también debe reacomodarse para ver qué lugar le toca ocupar.

Pero también apuestan a otros funcionarios que, creen, tomarán más protagonismo como Diego Bossio, el ex subsecretario de gestión de Mendoza y actual titular de la Anses.

"No hemos hablado todavía, pero no debería cambiar nada. Mazzón es una pieza importante para Mendoza y va a seguir estando. La Presidenta va a necesitar su ayuda para el manejo de temas políticos", aseguró Carlos Biachinelli, jefe del bloque de diputados oficialistas.

El camino

Desde hace siete años la provincia y todos los municipios gestionan con un ojo puesto en sus distritos y con el otro en Casa Rosada. La concentración del poder en el Gobierno nacional había llevado hasta las decisiones más mínimas a esa escala. Y el peregrinar era incesante.

Las vías de llegada eran varias: el despacho de Florencio Randazzo, ministro del interior, o alguna oficina del Ministerio de Planificación Federal, particularmente la de Carlos Kirchner, el primo de Néstor. Pero las decisiones terminaban, como en un embudo, en Néstor Kirchner o algún "pingüino" de confianza.

Ahora ese lugar está vacío. Y en Mendoza esperan que las relaciones no cambien. "No creo que cambie nada. Celso (Jaque) tenía muy buena relación con Néstor pero también la tiene con Cristina, porque es un gestor. Incluso, hasta puede haber una relación más directa ahora", se ilusiona Alejandro Abraham, intendente de Guaymallén.

Optimismo

Los jaquistas más optimistas apuestan a que el gobernador aproveche ahora la relación que mantuvo con Cristina cuando ambos eran senadores y compartieron la elaboración de proyectos. Aunque no están seguros de la desaparición del estilo "premio-castigo" impuesto desde el 2003.

Los mendocinos esperan que no haya grandes cambios en las primeras líneas del gabinete. Aunque sí podría haber reacomodamientos en quienes manejan el poder detrás de escena. Allí está Juan Carlos Mazzón.

Hay quienes aseguran que el mendocino no tiene tan buena relación con Cristina como sí la tenía con Néstor. Pero los azules desmienten esa versión. Y apuestan a que Jaque se recueste sobre su experiencia.

"Mazzón va a estar más cerca que nunca de la Presidenta porque va a necesitar su trabajo. Y él va a responder igual que siempre ayudando a Mendoza; sería un error dejar ese camino. No es un ministro, pero sí trabaja para facilitar el acceso a lo que necesitan los intendentes y el Gobierno", asegura un dirigente azul.

Otro que trabajó junto a Jaque y podría tomar más protagonismo en el Gobierno Nacional es Diego Bossio.

El joven funcionario fue asesor de Jaque en el Senado y desembarcó en Mendoza cuando asumió en la Gobernación. Ahora, como titular de la Anses, está muy cerca de la cocina K y podría subir un escalón más. "Bossio nunca cortó los lazos con Mendoza y es un buen aliado", aseguran.

A la espera

En la lista de cuentas a resolver de parte de la Nación hay algunas ya firmadas, como el financiamiento del déficit del año pasado (con el Banco Nación). Otras a la espera, como el financiamiento del plan de viviendas y un tema central que sólo depende de decisiones políticas: la promoción industrial.

La semana que pasó estaba planeada una reunión entre referentes de Mendoza y el ex presidente Néstor Kirchner para resolver el tema.

Ahora todo quedó parado y se espera un nuevo interlocutor. Ése es el tema más áspero que le queda pendiente al Gobierno de Mendoza, porque la decisión está fuera de su alcance

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