Kirchner le facturó a Bruera la "traición" y lo "invitó" a participar de la interna

Fue en un áspero contrapunto que mantuvo con el hermano del intendente durante el encuentro con los diputados
El ex presidente Néstor Kirchner le facturó al intendente Pablo Bruera la “traición” del año pasado, cuando el oficialismo local desarrolló una campaña de tono vecinalista que excluyó a los candidatos nacionales del kirchnerismo, y le reprochó las acciones propagandísticas que desplegó en los últimos meses para diferenciarse del Gobierno nacional. No obstante, lo instó a participar de las primarias del PJ.

Lo hizo el martes a la noche, durante el encuentro que mantuvo con los diputados provinciales del oficialismo. Allí, el titular del Partido Justicialista le entró con los tapones de punta al hermano del alcalde platense, el legislador Gabriel Bruera, en un tenso contrapunto que, por un par de minutos, tornó irrespirable el aire en el quincho de la residencia oficial del presidente de la Cámara baja bonaerense, que sirvió de escenario para la de por sí incómoda reunión del secretario general de la Unasur con un grupo de dirigentes que habían cuestionado su conducción y su estilo hacía apenas seis meses.

El cruce se produjo cuando Bruera le entregó una carpeta a Kirchner con un documento en el que el Frente Renovador Platense (la agrupación que conduce su hermano) reclama que se abran ámbitos de debate en el PJ. Este diario pudo reconstruir el diálogo completo, que, palabras más, palabras menos, fue el siguiente:

Kirchner: Ustedes andan repartiendo folletos en calle Florida y le dicen a la gente que no están con Cristina.

Bruera: Eso no es tan así.

K.: Sí que es tan así. Tengo hasta los nombres de los tres militantes que estaban volanteando y le decían eso a la gente.

B.: Bueno, pero hasta hubo ministros que jugaron para (Francisco) De Narváez.

K.: Ustedes traicionaron a los que les dieron todo. Pero bueno, si quieren jugar por adentro, bienvenidos. Vayan a la interna.

La discusión no desentonó con el mensaje que Kirchner bajó a los 36 diputados que lo esperaron en la residencia de la avenida 53. Como adelantó este diario que sucedería, el jefe partidario reclamó a los legisladores, caciques en sus distritos, que no saquen los pies del plato K y apuesten a las elecciones primarias del peronismo para fortalecer ese proceso que considera clave para aumentar las chances de los candidatos del oficialismo, con él en primer lugar como postulante a la Presidencia y con Daniel Scioli en la búsqueda de la reelección como gobernador de la provincia de Buenos Aires.

El mensaje responde a la estrategia que Hoy ha descripto en varias oportunidades, desde que el 29 de abril pasado publicó la primicia de las negociaciones que habían iniciado Kirchner y el titular de la Cámara de Diputados para generar el encuentro que se produjo finalmente este martes.

Esa estrategia apunta a contener a la mayor parte de los sectores del Justicialismo bajo el paraguas del kirchnerismo, aun con el costo de tener que renovarles el carnet a dirigentes que plantearon un nivel de crítica e independencia indigerible para el núcleo duro del oficialismo.

Mientras Bruera discutía con Kirchner en el interior de la casona, en la calle los inspectores municipales se hacían un picnic con los coches de los legisladores estacionados sobre la rambla de la 53. Algunos choferes pidieron clemencia y los agentes hicieron las consultas pertinentes a sus superiores, pero la orden fue tajante: multa para todos.

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