En Capital, Santa Fe, Córdoba y provincia de Buenos Aires promueve a ministros, secretarios y legisladores para “fidelizar la gestión” y sumar por distintas bandas.
“Néstor está abriendo en cada territorio distintos canales que, al final, todos se comunican con él”, dijo a PERFIL uno de los hombres que recibió la venia del ex presidente para recorrer su distrito. Así se explica su nueva frase de cabecera: “que florezcan mil flores”, tomada de Mao Tse Tung y aplicada a la política criolla.
En tierra bonaerense, Kirchner alienta la instalación de un puñado de referentes. Ese proceso coincide con un tenso momento de la relación entre el ex presidente y el gobernador Daniel Scioli, con aspiraciones a renovar su cargo. Al mandatario le achaca cierta tibieza en cruzadas prioritarias del Gobierno, como el matrimonio gay.
No es casual que el ministro de Economía, Amado Boudou, camine con énfasis la provincia, sin descuidar la Capital. En el entorno del ministro, interpretan que esa exposición terminará en una candidatura, aunque no saben dónde. “Kirchner me dijo que te busque un vice”, le dijo al funcionario el jefe de la CGT, Hugo Moyano, del otro lado de la línea, según confiaron fuentes con llegada a Olivos. El camionero es otro de los que pretenden competir por el sillón de Rocha y, además, busca suceder a Alberto Balestrini en la conducción del PJ provincial.
También largado a la carrera por la gobernación, el intendente de Tigre, Sergio Massa, encarna el ala del peronismo “crítico”. Si bien se acercó a Kirchner, ahora recela del avance de la dupla de Boudou y Diego Bossio, ambos sucesores suyos en la Anses. Para completar el escenario, Alicia Kirchner, la cuñada presidencial, lanzó esta semana la agrupación Colina (ver página 8). Y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, armador político-electoral de Néstor, fortalece su estructura y suena como compañero de fórmula.
En Santa Fe, el patagónico deja fluctuar, otra vez, la rivalidad por la gobernación entre el diputado Agustín Rossi, jefe del bloque K, y el ex canciller Rafael Bielsa. En su desembarco de anteayer en Pérez, cerca de Rosario, compartió acto con el legislador y, aunque ausente, había carteles que lanzaban a Bielsa. Kirchner cree que, sin Carlos Reutemann como candidato presidencial, el 90 por ciento del peronismo provincial lo apoyará en la elección nacional (ver aparte).
Mientras que en el resto de los distritos sobran “flores”, escasean en Córdoba. El intendente de Villa María Eduardo Acastello oficia de articulador y hay vasos comunicantes entre el kirchnerismo y José de la Sota.
Aunque sabe que es tierra hostil, Kirchner quiere una “buena elección para los capitalinos”. Con un peronismo fragmentado, hay por lo menos tres opciones: el senador Daniel Filmus, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y Jorge Telerman, quien hace unos meses visitó a Kirchner” para hablar de “un espacio común”.
















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