La semana pasada, el ex presidente juntó a jefes comunales para bajar línea. Hubo dos faltazos que llamaron la atención: Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Fernando Espinoza (La Matanza).
Los elegidos fueron Julio Pereyra (Florencio Varela), Juan José Mussi (Berazategui), Hugo Curto (Tres de Febrero), Darío Díaz Pérez (Lanús), Raúl Othacehé (Merlo), Alberto Descalzo (Ituzaingó); Darío Giustozzi (Almirante Brown), Daniel Di Sabatino (San Vicente) y Osvaldo Amieiro (San Fernando).
Hubo ausencias notorias como la de los dos jefes comunales con líderes intermedios a Kirchner, como son Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Fernando Espinoza (La Matanza). Tampoco estuvo Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas), acusado de mantener relaciones carnales con Francisco De Narváez, ni mucho menos Sergio Massa, con proyecto provincial propio.
Lo de Espinoza ya preocupa por La Matanza. Desde que su jefe, el vicegobernador Alberto Balestirni, se mantiene convaleciente víctima de un accidente cerebrovascular, el ninguneo que sufre de Kirchner es tal que hasta ya se especula con que, si de Kirchner depende, no sería su candidato en 2011.
De hecho, no pasó desapercibido que durante la última visita de Kirchner a La Matanza ni siquiera haya mencionado a Espinoza, en un acto que protagonizó pocos minutos antes de ir a una misa a San Justo donde pidieron por la salud del vicegoberndor.
Cariglino está sancionado pero, especulan entre los kirchneristas más duros, no se lo castigará sino que, por el contrario, esperarán a ver hasta donde llega su rebeldía. El plazo es 2011. La ausencia de Ferraresi hizo ruido, sobre todo porque su jefe, el ministro de Desarrollo Social, Baldomero “Cacho” Alvarez, fue desde el año pasado uno de los promotores de Scioli 2011 en universo PJ. ¿Sigue siendo la única vía que explora Kirchner? Las últimas encuestas, que ubicaron a Massa con igual y hasta mayor intención de voto que el actual gobernador, pusieron en duda esa opción, hasta en entonces una fija. El tigrense, quizá para no alentar los rumores, por ahora se ve en Olivos cuando hay fotógrafos.
El armado de Kirchner para 2011 esconde un contrapeso para los barones del PJ, capaces desde siempre de volcar una elección provincial o nacional. A sus propuestas electorales seguramente, con ellos como aspirantes a reelegir, el ex presidente promoverá, por su cuenta, otras alternativas. Pero esta vez, a diferencia de 2007, la riña será en una interna del Frente Justicialista. ¿Serán estos jefes comunales los únicos capaces de evitar esa molesta contienda? Por lo pronto, son los que negociaron con Kirchner un cronograma de presentaciones que incluirá un acto semanal en la provincia de Buenos Aires. Nada menos.
















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